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Ayer 19 de septiembre de 2019 en vísperas de los 3 años de la firma del Acuerdo de Paz entre el Estado colombiano en cabeza de Juan Manuel Santos y la guerrilla de las FARC-EP, por primera vez miembros de la la Instancia Especial de Alto Nivel con Pueblos Étnicos - IEANPE, se reunió con en Bogotá con Carlos Ruiz Massieu Representante Especial del Secretario General de Naciones Unidas en Colombia y Jefe de la Misión de ONO en en el país. 

Durante la reunión se generaron intercambios y balances sobre cómo van la implementación de los acuerdos de paz con los pueblos étnicos, a sabiendas, que el mismo contempla un Capitulo Étnico que le dio origen a IEANPE encargada de servir de órgano de interlocución política, consultor y representante ante el gobierno nacional en el seguimiento a la implementación del acuerdo de paz. La Instancia conformada por la Comisión Étnica para la Paz y la Coordinación Etnica Nacional de Paz, CENPAZ, está constituida por organizaciones territoriales, regionales y nacionales de los pueblos indígenas y afrocolombianos y fue lider del proceso de concertación del Plan Marco de Implementación, así como viene acompañando el proceso a nivel territorial.

En conjunto con Carlos Massie y con Gabriela Holguin encargada de los asuntos étnicos de la Misión pudimos constatar que la implementación del acuerdo de paz es una prioridad para la comunidad internacional  y como respalda la  esperanza de vivir en nuestros territorios sin la sobrobra de la guerra. Hoy con el rearme de un sector de la ex-guerrilla, el paramilitarismo revitalizado y  el  debil cumplimiento de los acuerdos por parte de gobierno Santos y Duque, vemos que la esperanza que teniamos sembrada en lo los acuerdo de paz esta en grave riego. No queremos horror de nuevo en nuestro territorio y los asesinatos de nuetras comunides y el desplazamientos forzado debe parar!. En este escenario y como se presentó en la reunión cobra importancia poner en marcha el plan de acción de la IEANPE aprobado a la CSIVI en julio pasado y en espera de la voluntad política y celeridad de Emilio Archila alto Consejero para el Postconflicto.

Como acuerdos de la reunión entre la Instancia y el jefe de la Misión de la Naciones Unidas en Colombia decidimos poner en marcha tareas conjuntas relacionadas con:

  1. Tener reuniones periódicas para un seguimiento detallado a los mandatos de la Instancia y la Misión en la implementación del acuerdo de paz.
  2. Insistir en la importancia de fortalecer los mecanismos propios de seguridad, como son la guardia indígenas y la guardia cimarrona entre otros.
  3. Visitar en conjunto los territorios de los pueblos étnicos donde se están implementando los acuerdos.
  4. Potencializar y visibilizar las propuestas de los pueblos étnicos  la implmentación de lo acordado donde destacán las propuestas de armonización entre las comunidades y los excombatientes.
  5. Apoyo a los Mandatos de la Misión en la implmentación donde destacamos como se viene incluyendo un capítulo étnico en los informes de la Misión ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.


Con estos acuerdos esperamos que la implementacion del capítulo étnico y del acuerdo de paz en su conjunto tenga un nuevo empuje para que lo acordado en la Habana contribuya a ese sueño de paz sembrado hace tres años y pronto comience a dar frutos en todo el país,  en especial a las personas y los territorio mas afectado por la guerra.



• ¡El único camino es la paz, el cumplimiento de los Acuerdos es el camino!
“Proponemos que al cumplirse los 3 años de la firma del Acuerdo Final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera se realice un acto solemne con presencia de todas las instancias de implementación de dicho acuerdo en el cual se presente al país y a la comunidad internacional el balance de lo realizado, las políticas públicas y planes diseñados y las actividades y metas a cumplir en el año 2020 para dar un salto adelante en el cumplimiento de lo pactado. En esta Cumbre a realizarse el 27 de noviembre de 2019 deberá invitarse al Secretario General de las Naciones Unidas, al Consejo de Seguridad y a los gobiernos y representaciones diplomáticas que se han comprometido con la paz de Colombia con su acompañamiento en este periodo”.
I. En vísperas de cumplirse tres años de implementación del Acuerdo Final de Paz para la terminación del conflicto y la construcción de paz estable y duradera (AFP), más de 150 delegados y delegadas de la sociedad civil que integramos instancias encargadas de la implementación de ese acuerdo nos reunimos en Bogotá, para realizar esta Cumbre.
El Acuerdo creó más de 40 instancias nacionales y territoriales, encargadas de impulsar y hacer seguimiento a diversos aspectos de la implementación. En veintiuna de esas instancias hay delegados/as civiles (incluidos ex integrantes de FARC –EP), no estatales, como integrantes plenos en comisiones y comités encargados de contribuir a la implementación de distintos ejes de acción, como la participación y apertura política, la reforma rural integral, la política de drogas y sobre cultivos de uso ilícito, la construcción de un sistema de justicia, verdad, reparación y no repetición, el establecimiento de garantías de seguridad a comunidades, organizaciones y personas defensoras de derechos humanos y de la construcción de paz y la reintegración social, reincorporación económica y política de los excombatientes firmantes de los acuerdos. Creó así mismo mecanismos para hacer el seguimiento a la implementación de los enfoque de género, étnico, diferencial y territorial en el acuerdo de paz y la instancia étnica.
La Cumbre de integrantes civiles analizó los avances, dificultades y retos en la implementación de los acuerdos para elaborar propuestas que ayuden a superar la actual situación de fragmentación, desarticulación, falta de comunicación y presupuesto, freno y/o parálisis en muchas de las instancias participativas. En consecuencia, las recomendaciones qué se resumen en este texto llaman a proyectar, de inmediato y para el año 2020, un relanzamiento de las políticas, planes y programas que respondan a las necesidades urgentes de la paz y permitan superar fallas e incumplimientos que están poniendo en riego no solo la implementación de los acuerdos sino el futuro de Colombia hacia una paz más completa, sostenible y duradera.
II. Sin duda la firma del AFP, sus primeros pasos y los impactos políticos e institucionales que ha tenido, ha marcado un viraje profundo en la historia de Colombia abriendo la transición a la terminación definitiva de un largo ciclo de violencia generalizada y conflictos armados.
El conjunto de la realidad política ha cambiado ofreciendo oportunidades para la emergencia de dinámicas transformadoras y el fortalecimiento de la democracia. Los indicadores de violencia armada e infracciones
al DIH muestran un descenso hasta bajos niveles sin precedentes, los movimientos sociales han cobrado vigor en la defensa de derechos, la política se reordena con movimientos y partidos que defienden la paz, la apertura política y otras alternativas al desarrollo y el buen vivir. La lucha por el derecho a la paz se sintoniza con las apuestas y agendas de los grandes y profundos movimientos por la defensa de la naturaleza ante el cambio climático, la revolución de derechos, igualdad de las mujeres, pueblos étnicos, las personas Lesbianas, Gay, Bisexuales y Trasn y grupos sociales discriminados históricamente: Se muestra con la prueba de los hechos que la paz es el único camino y que hay que construirlo y cuidarlo contantemente. También se ha constatado qué esta transición al postconflicto no es la terminación automática de los conflictos socioeconómicos, políticos e inclusive que quedan pendientes por tramitar conflictividades que se expresan desde las armas, desde antiguas realidades y nuevas expresiones de violencia que persisten y se reorganizan. La nueva fase de post acuerdo es también el escenario de nuevos conflictos y de retos para superarlos mostrando en la práctica, con la implementación efectiva de los acuerdos, con la comprensión e importancia de sus enfoques de género, étnico, diferencial y territorial, así como con nuevas estrategias hacia la paz completa, qué la paz positiva y la no violencia transformadora convoca a las grandes mayorías. Desde esta perspectiva se abordan los obstáculos en la implementación de los acuerdos.
III. La mayor dificultad para el funcionamiento regular de las instancias del AFP es la falta de decisión política del gobierno para asumir de manera integral los acuerdos, cómo el centro de la estrategia de construcción de paz y como prioridad de las políticas públicas que permitan superar definitivamente la historia de violencias y conflictos armados que han marcado por décadas a la sociedad colombiana.
El gobierno y el partido de gobierno han considerado el AFP como una herencia incomoda o una anomalía para su proyecto de país. En lugar de la integralidad del acuerdo el gobierno se limita a convivir en resistencia con lo que tiene vida propia por mandato constitucional, a apoyar, o simular apoyo, a lo que cabe en las pautas de Desmovilización, Desarme y Reincorporación (DDR) sin resolver problemas críticos de los/as excombatientes en el marco de lo acordado para la implementación y, hacer freno, parálisis y cuentagotas en los temas cruciales de la apertura política, reforma rural, política de drogas y cultivos, así como sus capítulos de género, étnico y garantías de derechos y seguridad para la política y la implementación del AFP.
La incomodidad del gobierno con las instancias participativas con funciones de formulación de políticas, coordinación interinstitucional y definición de planes de acción de obligatorio cumplimiento, lo lleva por un lado a la parálisis o a realizar solo reuniones ocasionales informativas y/o a crear organismos paralelos sin presencia de los delegados civiles. Desde el partido de gobierno se ejerce una oposición abierta al funcionamiento con garantías plenas de las instancias decisorias con presencia de delegados de la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, como la CSIVI, y a otras con comisionados de organizaciones sociales y de derechos humanos, como la CNGS, la Alta Instancia de Garantías para la Política y las de la  reforma rural integral y PNIS. Desde esas posturas los opositores al AFP presionan renegociar cada paso e intentan introducir reformas legales a todos los puntos aprobados.
IV. El no funcionamiento y/o debilitamiento de las instancias que lidera el gobierno va de la mano con la no implementación de asuntos cruciales de los acuerdos: se ha congelado la producción legislativa y de otras normas de regulación del AFP en temas como las Circunscripciones Especiales de Paz, reforma política y ampliación de la democracia participativa. El fondo de tierras que debería llegar a 1 millón de hectáreas, en la actual administración no ha realizado su tarea de permitir el acceso efectivo, material, y con enfoque género, étnico y diferencial de nuevas tierras y proyectos productivos sostenibles para los campesinos y campesinas y pueblos étnicos. El gobierno ha cambiado la política de sustitución de cultivos de uso ilícito por otra de erradicación forzada como plan militar de ocupación de territorios y en consecuencia se limita a anunciar que cumplirá con las familias que quedaron inscritas en 2018 sin respuesta real en acceso a tierra, proyectos productivos y redefiniciones para planes de inclusión a los centenares de miles de familias que acuden a la legalidad y son dejados en las trampas de la pobreza y el narcotráfico. En materia presupuestal el Plan Nacional de Desarrollo 2018 -2022 no cumple con lo definido en el Plan Marco de Implementación, ni en el CONPES 3930; además en el proyecto de presupuesto presentado al Congreso para la vigencia de 2020 se reducen los recursos para proyectos o programas que son esenciales en la implementación del AFP.
V. El avance en funcionamiento de algunas instancias, ofrece lecciones a seguir sobre sus posibilidades que son: la suma de gran fuerza constitucional y legal, decidida iniciativa de participación social, sintonía con la sociedad en su conjunto, con los movimientos sociales y los partidos políticos defensores del AFP, articulación con los niveles territoriales y los derechos de las víctimas, coherencia con los enfoques de género y diferenciales y decisivo acompañamiento de la Comunidad Internacional.
En este plano de posibilidades de mayor cumplimiento de lo pactado, a pesar de limitaciones, hoy se ubican por ejemplo la Jurisdicción Especial de Paz, la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad Convivencia y No Repetición, el Sistema de Alertas Tempranas, la Unidad Especial de Investigaciones de la Fiscalía, el Con sejo Nacional de Paz, Reconciliación y Convivencia y la Instancia Especial de Mujeres. Lo anterior conlleva a que es necesario su fortalecimiento, garantías para funcionamiento y participación vinculante de las instancias.
VI. Ante el anuncio reciente de rearme de algunos ex integrantes de las FARC-EP y las respuestas guerreristas desde algunos sectores opuestos al AFP, las integrantes civiles de las Instancias han reafirmado su compromiso y convicción de que la ruta más efectiva hacia la consolidación de la democracia y justicia social es la implementación integral del Acuerdo del Paz que debe constituirse como el camino único hacia la construcción de la paz, enviando un mensaje claro a quiénes intenten mantener la violencia y la confrontación bélica como respuesta.
VII. La continuidad, y en muchas regiones el agravamiento, de agresiones, - incluidas amenazas, estigmatización, criminalización, asesinatos, y desplazamiento forzado - exige acciones extraordinarias enmarcadas en la construcción de paz, bienestar y democracia que tengan la fuerza suficiente para aislar y desestructurar a los promotores de la guerra y a los detractores y disidentes de los acuerdos de paz. Ya son más de 500 los lideres/as y defensores/as de derechos humanos asesinados/as desde la firma del AFP y el asesinato de reincorporados de las FARC llega a 150 según la Fiscalía General de la Nación.
Es urgente que ante los problemas y retos de la situación actual, ante la persistencia de agresiones violentas contra la población civil, el gobierno y las demás instituciones del Estado asuman de buena fe la implementación integral del AFP como la mejor estrategia de respuesta urgente. Respuesta que debe incluir el rechazo a la estigmatización y a los discursos del odio, la promoción de una cultura política de paz, el desmonte efectivo del complejo paramilitar y de las tentativas de hacer trizas los acuerdos y sacarlos de la constitución.
VIII. RECOMENDACIONES
Ante este panorama, los delegados y delegadas de la sociedad civil a las instancias derivadas del Acuerdo insisten en exigir al Gobierno la implementación de lo pactado, desde una perspectiva comunitaria, y hacen un fraternal llamado al resto de la sociedad, así como a la comunidad internacional, a continuar con el acompañamiento y apoyo a este proceso. Asimismo, invitan a seguir la movilización ciudadana para exigir del Estado que haga de lo pactado una realidad en los territorios, y que la violencia no sea nunca más vista como un camino.
Bajo esta visión, se elevan las siguientes recomendaciones:
1. Que se continúe con el acompañamiento y el apoyo al proceso de paz y sus instancias; y con un respaldo decidido a quiénes se comprometen en lo local con su implementación. Hasta el momento, las instancias de acompañamiento, verificación y seguimiento han cumplido un papel crucial. Este apoyo se expresa, principalmente, en dos sentidos: en continuar con la estrategia de exigibilidad frente al Estado para que cumpla lo acordado, y en el apoyo a iniciativas de “implementación comunitaria” que complementan este esfuerzo de paz.
2. La implementación del Acuerdo requiere de una narrativa estatal a favor de la materialización del Acuerdo de Paz, acciones y definición presupuestal clara, y el claro reconocimiento de sus enfoques étnico, de género, territorial y diferencial . La voluntad política referida al Acuerdo no puede continuar siendo ambigua y se necesita, por el contrario, que sea el reflejo de un compromiso serio y de buena fe que implique la asunción de un liderazgo del Gobierno Nacional expresado en un conjunto articulado de decisiones que garanticen el efectivo avance de lo acordado cumpliendo el marco normativo del acuerdo, generando las condiciones para el funcionamiento de las instancias.
3. Se requiere de la reactivación y/o fortalecimiento de las distintas instancias con planes de acción y recursos para el efectivo cumplimiento de sus mandatos en la implementación del Acuerdo. Entre ellas las que tienen representación de sociedad civil como: La Csivi, el Consejo Nacional de Reincorporación y otras con delegados de la FARC, Comisión Nacional de Garantías de Seguridad -CNGS – Instancia Especial de Mujeres para contribuir a garantizar la implementación del enfoque de género en el Acuerdo - Instancia Especial de Alto Nivel de los pueblos Étnicos – IEANPE- Consejo Nacional de Paz, Reconciliación y Convivencia - Comité Técnico de los componentes de medidas integrales de prevención, seguridad y protección, y del protocolo de protección para territorios rurales – PDETs – PNIS – CIPRAT. Así mismo se deben fortalecer las instancias de verificación y seguimiento que cuentan con el apoyo internacional.
4. Es necesario qué desde el Estado se respete el espíritu y a la integralidad del Acuerdo de Paz. Para ello debe recordarse que este está construido sobre una serie de principios, enfoques y objetivos fundamentales que no pueden ser desconocidos bien sea por modificaciones a nivel normativo o por la desnaturalización de los mecanismos en su desarrollo práctico. Así, la implementación de lo acordado debe hacerse desde una concepción integral y de buena fe, que asegure su materialización según el espíritu con el que fue concebido. Esto se debe traducir en la asignación efectiva, adecuada y oportuna de los recursos en los planes de inversión y gasto.
5. El liderazgo nacional para el cumplimiento del Acuerdo debe construir estrategias a nivel territorial que garanticen la implementación en lo local mediante el compromiso de las distintas administraciones públicas que se expresen en una mayor y mejor articulación en los distintos campos de acción.
6. Es imperativo que a la CSIVI le sea reconocido el papel central que desempeña en todo el proceso de implementación del Acuerdo Final de Paz y que en consecuencia se le otorgue la preponderancia que posee, en términos del Acuerdo, para la materialización del Plan Marco de Implementación y en general de todos los campos de acción derivados de lo acordado. Así mismo se requiere el adecuado funcionamiento del CNR garantizando lo concertado para el proceso de reincorporación económica y social de las/os ex integrantes de FARC –EP y los ETCR a nivel territorial.
7. Se requiere prioritariamente la implementación del punto 3.4 del Acuerdo Final de Paz consistente en las garantías de seguridad para las comunidades. En específico, que se promueva el Pacto Político Nacional con mecanismos obligantes contra el uso de armas y la estigmatización en la política; que se asegure la regularidad de las sesiones de la CNGS de acuerdo al Decreto Ley 154 de 2017 y que se discuta la propuesta de lineamientos de política pública realizada desde la sociedad civil para el desmantelamiento de las organizaciones y conductas criminales que atentan contra defensores/as de derechos humanos, movimientos sociales o movimientos políticos o que amenacen o atenten contra las personas que participen en la implementación de los acuerdos y la construcción de la paz. A su vez, que se genere una metodología para que el funcionamiento de la CIPRAT permita la construcción de estrategias para reducir los riesgos evidenciados en las Alertas Tempranas emitidas por la Defensoría del Pueblo. Igualmente, que se dé la puesta en marcha efectiva e integral del Decreto 660 de 2018 asignando a sus componentes el presupuesto necesario y las condiciones adecuadas para su funcionamiento que evidencien un liderazgo del Gobierno Nacional en el tema de garantías a personas defensoras de derechos humanos u líderes sociales.
8. Teniendo en cuenta el aumento reciente de las agresiones diferenciadas a las mujeres defensoras de derechos humanos y lideresas sociales, debe cumplirse el Decreto 1314 de 2016 por el cual se crea la Comisión Intersectorial de Garantías para las Mujeres Lideresas y Defensoras de los Derechos Humanos y se implemente el Programa Integral de Garantías para Mujeres Lideresas y Defensoras de Derechos Humanos.
9. Fortalecimiento de las medidas de género y de derechos de las mujeres en materia de reincorporación y garantías para la defensa de los derechos humanos y el ejercicio de la oposición, a fin de asegurar mayores niveles de sostenibilidad en dichos procesos. De igual manera, cumplir con la implementación de todas las medidas de género del Acuerdo de Paz con metas de calidad, que realmente permitan avanzar en igualdad real en cada uno de los puntos del acuerdo.
10 .La implementación del Acuerdo de Paz se debe cumplir en los términos establecidos en el mismo sin destruir su integralidad y en particular, fortalecer el Sistema Integral de VJRNoR para que desde un enfoque de género permita avanzar en el goce efectivo de los derechos de las mujeres en toda su diversidad, en particular de las víctimas, incluyendo las de violencia sexual.
11. El gobierno Colombiano debe dar pleno cumplimiento a las resoluciones del Consejo de Seguridad sobre Mujeres, Paz y Seguridad como el mejor de los aportes a la paz en Colombia.
12. El Gobierno Nacional debe brindar garantías para la implementación y ejecución del Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito, garantizando qué en los territorios objeto del Programa no se realice erradicación forzada y se asegure el cumplimiento de los compromisos suscritos con las comunidades y ampliar los programas de sustitución voluntaria. Se llama así, a una voluntad para el cumplimiento de buena fe de los Acuerdos en el tema de Política de Drogas y Cultivos de Uso Ilícito.
13. Los PDET deben ser las hojas de ruta de los programas de desarrollo social en los territorios. Para ello se necesita que se otorgue el presupuesto y se brinden las garantías necesarias para la ejecución de los Programas en los términos del Acuerdo Final de Paz asegurando que las mismas se articulen y se prioricen con los demás planes de desarrollo.
14. El Gobierno Nacional debe realizar las gestiones necesarias incluso a nivel internacional para la realización efectiva del desminado humanitario que implique la participación de HUMANICEMOS DH para llevar a cabo su misión.
15. Dinamizar y articular el Componente Internacional de Verificación (CIV) de la CSIVI como mecanismo que propenda por el mejoramiento continuo de la implementación del acuerdo. Lo anterior incluye: la renovación del mandato de los Notables, la secretaria técnica de Cinep y Cerac, así como el apoyo técnico del Instituto Kroc. Refrendar el mandato de la Misión de Verificación de Naciones Unidas.Renovar y fortalecer el mandato del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los DDHH. Propiciar la plena articulación de las actividades de los componentes temáticos de acompañamiento internacional, mediante una instancia de integración de los mismos según criterios de CSIVI, según lo pactado en el AFP. Los informes del CIV deberán integrar los balances producidos por las demás instancias de implementación.
16. Proponemos que al cumplirse los 3 años de la firma del Acuerdo Final de Paz se realice un acto solemne con presencia de todas las instancias de implementación de dicho Acuerdo en el cual se presente al país y a la comunidad internacional el balance de lo realizado, las políticas públicas y planes diseñados y las actividades y metas a cumplir en el año 2020 para dar un salto adelante en el cumplimiento de lo pactado. En este acto a realizarse el 27 de noviembre de 2019 deberá invitarse al Secretario General de las Naciones Unidas, al Consejo de Seguridad y a los gobiernos y representaciones diplomáticas que se han comprometido con la paz de Colombia con su acompañamiento en este periodo.
#AsiVaLaPaz
Realizado por los y las representantes de la sociedad civil y componentes no estatales a las siguientes instancias derivadas del Acuerdo Final de Paz: Comisión Nacional de Garantías de Seguridad (CNGS), Instancia Especial de Mujeres para contribuir a garantizar la implementación del enfoque de género en el Acuerdo, Instancia Especial de Alto Nivel de los pueblos Étnicos (IEANPE), Sociedad Civil del Comité Nacional del Consejo Nacional de Paz, Reconciliación y Convivencia, Componente FARC de la Mesa Técnica de Seguridad y Protección, Componente FARC de la Comisión de Seguimiento, Impulso y Verificación a la Implementación del Acuerdo de Paz (CSIVI), Componente FARC del Consejo Nacional de Reincorporación, Comité Técnico de los componentes de medidas integrales de prevención, seguridad y protección, y del protocolo de protección para territorios rurales, Comité Técnico de los componentes de  promotores/as Comunitarios de Paz y Convivencia, y de Apoyo a la Actividad de Denuncia, Grupos motores de los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET), Componente FARC de la Junta de Direccionamiento Estratégico del Plan Nacional Integral de Sustitución de Cultivos Ilícitos (PNIS), Consejo Permanente de Dirección del PNIS y Componente FARC del Comité conjunto de comunicaciones del punto 6.5. Organizaciones reconocidas de apoyo a la implementación del Acuerdo Final de Paz: Federación Democrática Internacional de Mujeres (FEDIM) y Organización Continental Latinoamericana y Caribeña de Estudiantes (OCLAE).

CENPAZ

LAS VOCES DE PAZ SOMOS MÁS Y MÁS FUERTES EN COLOMBIA

Comunicado Coordinación Étnica Nacional de Paz CENPAZ – Integrante Instancia Especial de Pueblos Étnicos para la implementación de los acuerdos para la terminación del conflicto armado. 31 de agosto de 2019
El anuncio de líderes de las FARC en la negociación de retomar a las armas se veía venir y se advertía con los incumplimientos del Estado colombiano con la implementación al acuerdo de la Habana. Las respuestas del Uribismo, a quien más fortalece el escenario de guerra, haciendo un llamado a dar por terminado los acuerdos, quieren detener la rueda de la historia y de una Colombia que se moviliza por la paz. Sin embargo recordamos que lo acordado no es solo fruto de los ejércitos en confrontación, sino contó con la participaron activa de las víctimas, de empresarios, el campesinado, académicos, expertos nacionales e internationals y los pueblos étnicos de Colombia.
Quienes hacemos seguimiento al proceso, hemos evidenciado que la mayoría de los excombatientes están cumpliéndole a Colombia y siguen comprometidos con el acuerdo. Sin embargo las alertas de más de 150 exguerrilleros asesinados desde la firma, de más de 700 vidas de líderes(as) sociales, ambientales y defensoras(es) de derechos humanos cegadas, de la inestabilidad jurídica y los ataques al sistema de justicia, verdad y garantías de no repetición, no fueron tomadas en cuenta a plenitud por el Gobierno de Santos y Duque y crean condiciones adversas al sueño de paz que tenemos los y las Colombianos-as.
En medio de un escenario donde pareciera estamos a la puerta de nuevo conflicto armado, nos preocupa el anuncio que la solución es coger de nuevo las armas, por tal razón exigimos al Gobierno nacional que cumpla con lo acordado como garantía mínima para el proceso de construcción de paz en Colombia. Le proponemos al gobierno Duque que convoque de manera urgente una gran Cumbre de Paz, donde se avance con propuestas para resolver esta situación, partiendo de una discusión de altura sobre el estado de la implementación de los acuerdos firmados en la Habana. La comunidad internacional y los garantes del proceso se han pronunciado en la misma línea. No podemos perder la oportunidad histórica.
Está en manos del Gobierno nacional que los inconformes con la implementación del acuerdo firmado con las FARC y la mesa con el ELN, entiendan el costo que hemos pagado en los territorios las comunidades indígenas, afrocolombianas y campesinas en los últimos 50 años de guerra y que hay una sociedad activa que la rechaza. El único camino para salir del horror de la confrontación armada donde los pueblos indígenas, afrocolombianos y campesinos hemos resistido, es la implementación de lo acordado como un mínimo para el proceso de reconciliación y de construcción de paz! A la guerra nunca más!



Intervención Instancia Especial de Alto Nivel con Pueblos Étnicos para la implementación del acuerdo de PAZ
En voz de Hector Carabali, vocero CENPAZ, CONAFRO y ASORENACER Cauca
Distinguidos miembros del Consejo de Seguridad: Como pueblos étnicos vemos con buenos ojos su presencia en este momento tan difícil para nosotros.
Nos preocupa que, hoy, luego de la firma del acuerdo de paz, nos sigan asesinando a nuestros dirigentes de lo que va del afirma que va del acuerdo de paz han asesinado a más de 730 líderes sociales, de los cuales entre el 40% y 50% son líderes y autoridades étnicas. Yo hablo en representación de las mujeres y hombres de los 102 pueblos indígenas, 3 grandes pueblos afrocolombianos, y el pueblo Rrom, que representamos el 14% de la población del país.
Nuestros pueblos han sido afectados desproporcionalmente por el conflicto armado. El 27% de las víctimas de desplazamiento forzado son miembros de pueblos étnicos. En regiones como: Catatumbo, Choco, Cauca, Nariño, Amazonas, Putumayo.
Como ya ha sido expuesto en el Informe del Secretario General, en estas regiones se están presentando homicidios, amenazas, desplazamiento, confinamiento, desaparición forzada y reclutamiento de menores.
En este momento, mientras hablo casi 8000 mujeres, hombres y niños del municipio Jurado en Choco están en confinamiento, en medio de combates entre grupos armados como ELN- AUC. En este año, Talambí, El Charco en Nariño y Riosucio en Chocó estuvieron en la misma situación.
¿Quiénes nos están matando y por qué nos están matando? 
Extracción Ilegal de recursos naturales – Presencia de trasnacionales, Cultivos ilícitos, Rutas de Narcotráfico.
Estas comunidades son extremamente vulnerables y viven la violencia día a día, son los mismos lugares donde han matado a excombatientes. Nuestras comunidades están invadidas por grupos armados, la fuerza pública, paramilitares, grupos armados al margen de la ley, bandas de narcotraficantes, disidencia.
Ya la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha reconocido que las comunidades étnicas, autoridades y líderes requerimos protección especial y ha ordenado medidas cautelares para proteger individuos y territorios colectivos.
Sin embargo, no obstante, los impactos desproporcionados de la guerra, los pueblos étnicos, autoridades tradicionales de resguardos indígenas y consejos comunitarios afrocolombianos estamos abiertos a la reconciliación, a recibir a los excombatientes, queremos la paz en Colombia, estamos construyendo juntos proyectos económicos y comunitarios en Cauca, Caldas, Choco, Nariño.
Pedimos respeto y presupuesto a la Justicia Especial para lo Paz y al Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición.
Pedimos al Consejo de Seguridad exhorte al Estado colombiano que su obligación de proteger a las comunidades étnicas se haga operativo las instancias creadas bajo los acuerdos de paz, y el fortalecimiento de nuestros sistemas de autoprotección, tales como guardias indígenas y cimarronas.
Distinguidos miembros del Consejo de Seguridad, pedimos exhorten al Estado colombiano en el cumplimiento del capítulo étnico, al Programa Nacional integral de Sustitución de cultivos ilícitos, Programas de Desarrollo Territorial con enfoque territorial y sus indicadores contemplados en el plan marco de implementación.
Alta Instancia de Pueblos Étnicos de Paz de Colombia.

Intervención Comisión Étnica para la Paz y la Defensa de los Derechos Territoriales.
El Capítulo Étnico de Paz no solo atiende al reconocimiento de un país que tiene grandes expectativas por la paz después de conocer los impresionantes daños generados por la guerra a los pueblos étnicos. Dichos daños son altamente desproporcionados y expresan profundas heridas en los proyectos de vida reconstruidos después del dañino proyecto colonial y esclavista. Los pueblos étnicos constituimos una demografía de no menos del 13% del total de la población colombiana, e incluso Informes del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo la estima el 20 y 25% de la población nacional. Estamos hablando de la tercera parte del territorio nacional.
Con la firma del Acuerdo Final de Paz las expectativas en los pueblos étnicos se elevaron en virtud de un camino expreso sobre la no repetición de los hechos violentos, la búsqueda de la verdad y el alcance de la reparación frente a los daños, en lo territorial, ambiental, a la identidad cultural y el daño por racismo. Cabe señalar que el racismo como enfermedad en Colombia contribuyó a que el conflicto armado fuese desproporcionado sobre los pueblos indígenas, rom, afro descendiente, palenquero y raizal.
Sin duda alguna, los diferentes daños no obedecen a sucesos aleatorios sino orientados en el marco de un conflicto armado sin solución de continuidad y que especialmente constituye una manera sofisticada de agenciar un modelo económico de carácter extractivo con tácticas de apropiación violenta de capital. Sin duda, existe una relación entre modelo económico extractivo y violencia sobre los pueblos étnicos, la forma como el Estado hace presencia tiene una relación explicita.
Desde las organizaciones étnicas observamos los procesos de concepción minero energético y el adentramiento de los carteles del narcotráfico como el agravamiento de la situación territorial y nos llama la atención que mientras es mayor la presencia de fuerza pública el espiral de violencia aumenta, es una contradicción.
Frente a esta situación que tiene las características de un etnocidio por su sistematicidad, hemos solicitado medidas de protección del Estado a través de diversas Movilizaciones y Mingas comunitarias, no sólo para cumplir la inminente deuda histórica frente a servicios sociales como incluso prescribe el Capítulo Étnico de Paz, sino, a salvaguardar la vida en medio de la crisis humanitaria que atraviesa Colombia en tiempos de post acuerdos.
Dichas exigencias han permitido concertar un Cerren Étnico con la Unidad Nacional de Protección UNP para el examen especial sobre los riesgos, así como un Protocolo de Protección Étnico que a la fecha no se han cumplido. Defensoría del Pueblo ha emitido en sus Alertas Tempranas para la Acción rápida del Estado el 90% detallan riesgos sobre pueblos étnicos.
Frente a dicha realidad los pueblos y procesos organizativos venimos exhortando al gobierno nacional garantizar el estado social de derechos, cumplir con el derecho fundamental a la consulta previa y el consentimiento previo libre e informado, como pueblos nos aferramos a la vida, a movilizar las acciones por la producción alternativa y concentramos esfuerzos en establecer la ruta para implementar el enfoque étnico del Acuerdo de Paz a través de un Plan de Trabajo concertado en la Instancia de Alto Nivel de los Pueblos Étnicos.
Le pedimos al Consejo de Seguridad continuar adelantando la importante labor que hace al priorizar el cumplimiento de este Acuerdo de Paz en nuestro país, acompañarnos, y garantizar la asignación de los recursos económicos para su implementación, al tiempo que le suplicamos exigirle al gobierno de Colombia y sus entes investigadores la necesidad de que se alcance el esclarecimiento no solo de los perpetradores de los asesinatos, sino sus determinadores o agentes intelectuales que parecen estar detrás de proyectos puramente económicos.
Invitamos a la sociedad colombiana y a la sociedad internacional a no desfallecer, a continuar firmes en este sueño de vivir en Paz y a movilizarnos por la Defensa de la Vida, la Defensa de los Territorios el próximo día 26 de Julio del presente año en todas las regiones del país. A despertar y dar un Grito por la vida de las lideresas y líderes en Colombia, porque el Pueblo No se debe Rendir, cuenten con nosotros para la Paz nunca para la Guerra.

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"Y hoy es el día en que suelto la paloma torcaz, para que vuele llevando el olivo de mi pensamiento convertido en idea y sea conocido por todos los hombres que me han odiado y me odian deseándome la muerte."
Quintín Lame

Esta fratricida guerra  no se detiene de golpearnos, anoche fueron asesinados nuevamente dos de nuestros hermanos; JESÚS ORLANDO GRUESO OBREGÓN y JONATHAN CUNDUMI ANCHINO, en el Municipio de Guapi, Consejo Comunitario del Río Guagui, vereda La Soledad. Sus muertes se suman a la  de otros líderes y lideresas sociales que entran a aumentar las estadísticas de asesinatos a defensores de derechos después de la firma del Acuerdo de Paz entre el gobierno y las FARC.

Uno de los lideres asesinado JESÚS ORLANDO GRUESO OBREGÓN conocido en su región como Cujar, era uno de los líderes más connotado del Guapi y las cuencas de sus ríos, su hermano siendo candidato a la alcaldía para el periodo 2016-2019, fue detenido con falsas acusación y después dejado en libertad. Su familia has sido una ferviente defensora de los derechos humanos y del proceso de paz, ellos jugaron un papel de alta importancia en la campaña por el SÍ donde en Guapi hubo una victoria del SÍ un 98%.

Para el movimiento social y en especial el pueblo negro se pierde la vida de un gran luchador quien hacia parte del Movimiento Étnico y Popular de Pacifico – MOEPP, de CONAFRO, era uno de los responsables de la Coordinadora Nacional de Cultivadores de Coca, Amapola y Marihuana COCCAM, y entre sus planes inmediatos estaba participar como representante de su comunidad a una curul de las Circunscripciones Especiales de Paz.

Como CENPAZ; veedores, impulsores, representantes, consultores e interlocutores de primer orden en la Instancia Especial de Alto Nivel con Pueblos Étnicos que creo los acuerdo de La Habana, alertamos sobre la urgencia de parar el genocidio contra los líderes sociales, populares y comunitarios en Colombia como garantía de construcción de paz  y llamamos a la comunidad internacional, a la CIDH para que haga seguimiento oportuno al Estado Colombiano sobre su  responsabilidad en estas vidas arrebatadas y a los garantes y acompañantes del proceso de implementación a pronunciarse enérgicamente y acompañarnos a exigir al Estado Colombiano a garantizar la vida y la pervivencia en paz y armonía en nuestros territorios.  A poco más de un año de firmamos los acuerdos de La Habana el mensaje de sangre con el que se está cegando la esperanza y el clamor de paz de los colombianos y colombianas pone en grave riesgo esta oportunidad histórica de salir de la oscura fuerza de la guerra.

También Convocamos al movimiento social y en especial a los pueblos y comunidades negras e indígenas a declarar estado de emergencia de derechos humanos y encontrarnos para dialogar sobre el futuro de nuestros pueblos y comunidades y del país. Plantear estrategias conjuntas que nos ayuden a salir de este profundo foso de sangre y muerte en el que estamos cayendo en el marco de la implementación de los acuerdos de paz, y en presencia del ciego, sordo y mudo estado colombiano.

Es hora de tomar medidas y no permitir que los violentos se sigan llevando las vidas de nuestros hermanos y hermanas uno a uno.

CONVOCAMOS A UNA CUMBRE DE PUEBLOS ÉTNICOS PARA LA DEFENSA DE LA VIDA Y LA PAZ.
¡Por nuestros muertos ni un minuto de silencio, nuestras vidas enteras en lucha!

#QuelaPazNoNosCuesteLaVida
#SinPueblosÉtnicosNoHayPaz
#PorLaPazNiUnPasoAtras




“In nature's economy the currency is not money, it is life.” 
― Vandana Shiva, Earth Democracy: Justice, Sustainability, and Peace


The context of the peace building that started in Colombia in 2016 with the peace agreement between the Colombia Government and FARC (1) opened the discussion about the appropriate kind of “development” that the country needs to make a transition in the territories where the war took place. There are different ways to understand our vision of future and how to create an environment of reconciliation, protect natural and cultural diversity, and create strong economies in the rural and urban areas, which are some of the principal challenges in Colombia. However, all decisions in new investments and public policies requiere enhancing the local communities knowledge regarding the effects of war.

By Jorge Andrés Forero-González* 

What kind of “development” does the country need in building peace?


The question about Integral Rural Reform, the first and fourth points in the peace agreement, retaken a sixty year debate about “development” with specific political, cultural and economics practices(2). Colombia is an especially rural country (3). Cities like Bogotá D.C, with close to ten million people (4) have big rural areas, and in many large, important, and popular neighborhoods, agricultural relationships are common. Expansion of the cities has been impacted by the last few decades of war, with more than 10 million people displaced from the country. These refugees, of course, bring their cultural norms with them to the cities.

The peace agreement describes in Integral Rural Reform the importance of creating new investments to create infrastructure and bring State services to the rural areas, especially in the territories where war has taken place. This new opportunity to build a bridge between the war-torn country and the peaceful country has two strong visions. First, the government is interested in creating situations that attract private sector money to support new investments and new businesses. Second, the agreement describes the importance of making the rural communities and ethnic nations stronger, developing their economies, and making their Lives Plans and vision of future stronger to create a scenario of reconciliation.

This discussion is not new to the history of nations like Colombia; it’s the same throughout Latin America. The colonialist ideas about her future employ the concept of an inferior culture, and political and economic system. Concepts like rich vs poor countries, or developed vs. undeveloped countries determined our vision of past, present, and future. In this concept, our countries, our cultures, and our economies are categorized “inferior” and in permanent comparison with high economic countries, especially west of Europe, North America (not including Mexico), and countries in Asia such as Japan and, more recently, China. The general idea about “development” has a close relationship with the concept of dominant technology and the use of markets to the welfare of some people and the detriment of other people. However, mechanized and monetized economic activities are not superior to many kinds of technologies that many communities or countries around the world use to solve their problems (5) and that have special opportunities to solve big problems like climate warming.

Two visions of “development”

The government of Colombia under Santos (6) understood that the best environment to build legal business in Colombia would be to end the war. For example, the implementation of the peace agreement brings the opportunity to combine public and private investment in more than 170 municipalities (7) where the army conflict took place. These are municipalities that have special economic conditions and natural resources that during the war were impossible to exploit and use for big business. For that, this vision of development is announced with big investment in natural resources extraction such as petroleum, coal or gold, and big agroindustrial activities like the production of african palm and/or soy in large scale in the east of the country. 

In addition, with the recently fiscal reforms and tax reduction, the government of Colombia is sending a message to transnacional private companies to invest in the country (8). This vision of development focuses on large-scale food production, using and imitating models from Brazil, The United States, and the sugar plantations in the south of Colombia, where big agribusiness corporations control the production of food, renting the land and contracting employees that do not have a cultural relationship with the land. In this vision of “development”, the government understands that peace is serving the purpose of the new infrastructure to help to attract more private capital to invest in Colombia. 

In contrast, the communities that are living in the territories that have been more affected by war, understand the vision of the government and the big private sector how the cause of the war. In many of their lands the army conflict was an excuse for displacement, murders, and aggression against human rights. After one sees what happened next, an easy conclusion can be made. After violent displacement, big economic projects, that happen to be government sponsored, came into existence in many of these places (9). Of course the communities and victims of the war also demand new investments and technologies, but in the peacebuilding process, they also say that it is essential to develop and strengthen their Life Plans (10). 

Life Plans are an autonomous process of the communities so they can perform their own regional planning and have their own local government based on the culture and relationships within their territories. There is a special proposal to develop local economies with an emphasis on agriculture, and the protection of sacred places, water, and biodiversity. This vision values local knowledge, and demands the presence of the state within hospitals, schools, universities, and infrastructure for roads and connectivity to develop local economies. 



See for example: Life Plan Proyecto Nasa (Asociación de Cabildos Indígenas de Toribio, Tacueyó y San Francisco) Available in http://www.proyectonasa.org/

Life Plans are connected with global issues such as climate change. For example, agricultural production of local rural communities supply 70% of the food in the world and at the same time are protecting the environment because their farm plots are so small (11). It is easy to understand that in order to survive, the campesinas (agricultural communities), the indigenous nations and the african colombian communities and peoples need to protect their sacred places on lakes and rivers, and in the jungles and mountains, and need to prioritize food production. These type of activities are more far sustainable than mining and the impacts of giant agribusinesses that use pesticides and monoculture (12). 

In comparison, perspectives of countries like Bhutan understand that economic development is recognizing that when people are happy, they are stronger advocates for conserving biodiversity (13). Other examples of this vision of sustainability can be found in the new constitutions of Ecuador (14) and Bolivia (15), that include the right of Mother Earth in a clear message to protect nature, not only to develop business. This new vision helps increase the debate in Colombia to include the protection of the territories, land, culture, and agricultural and ethnic communities .

To see the future, we need to understand the past of the war in Colombia. In the context of two visions of “development”, the new reforms to building peace will be successful if the government of Colombia agrees to strengthen the proposals of the communities while at the same time, creating scenarios of reconciliation. All new investment plans need the true participation and support of the local communities, in addition to making use of and respecting their knowledge and their life plans. This principle, which is written in the peace agreement, has not been applied with the consent of the communities during the first year of implementation, and at the same time, the government has been developing new legislation to strengthen private investment like the ZIDRES (16). The new government of Colombia under Duque should comply with the social demand for peace in Colombia and support the global agenda for giving economic alternatives to the communities in which the war took place.  

The challenge about what kind of “development” and investment the country needs in the peace building process of negotiation and agreement between the government of Colombia and the communities, is a big national dialogue about the economic future in the country. Is its’ vision to deepen natural resources extraction activities and agricultural business giants, or begin to rebuild local economies and protect human, cultural, and natural biodiversity? It is clear that new investment for peace in the territories where the war took place are priorities for reconciliation, and won’t succeed in economic business without the real and concerted participation of the communities. 

Finally, it is important to understand that the war in Colombia didn’t end human rights aggressions: these numbers are still astonishing. Since 2016, almost five hundred social leader have been killed. Overcoming more than 60 years of war is a big process (17). The good news is that with social justice, peace is possible, and the communities in times of war are making alternatives in their territories (18). We can use advanced technology from around the world in Colombia, and overcome our challenges with the help of the international community. Colombia ia a beautiful country, fifty million strong that want a second opportunity on the earth.(19)

“There is no 'way to peace,' there is only peace.” -Ghandi

* Jorge Andrés Forero-González is from Colombia and studied economics and political science at the National University of Colombia and the University of the Andes. He is working with Indigenous Peoples, the Afro-Colombian community in CENPAZ, and Campesinas agricultural communities in establishing processes for implementing the peace agreement. Currently, he is a Fulbright Scholar in the United States as part of the Hubert H. Humphrey Fellowship Program; 2018 – 2019.

** Editing by Miranda Mosis, MaEd., public teacher and specialist in education. Special Thanks.

NOTES:

  1. The Agreement have 6 Points/Items: 1. Integral Rural Reform 2. Political Participation. 3.End of the War. 4. Solution to the Drug Problem 5. System of Truth, Justice Especially for Peace, Reparation and Guarantees of No Repetition and 6. Verification and Implementation. It Was signed in November of 2016 to the Government of Colombia and FARC Revolutionary Armed Forces of Colombia. Today with the agreement FARC is a Political Party. See: Final Agreement to end the armed conflict and build a stable and lasting Peace. Available in: http://especiales.presidencia.gov.co/Documents/20170620-dejacion-armas/acuerdos/acuerdo-final-ingles.pdf
  2. See: The Invention of Development, Arturo Escobar. Available in: https://commons.wvc.edu/jminharo/pols101/Articles%20to%20Choose%20From/The%20Invention%20of%20Development.pdf
  3. See Inform of United Nations, Colombia Razones para la Esperanza in which it is presented that more that 32% of the population in Colombia is Rural. However, it may be possible to extend the concept of rurality to the cities of Colombia, creating a permanent relationship between the urban areas and the surrounding countryside. See: Colombia Razones para la Esperanza Available in http://www.undp.org/content/dam/colombia/docs/DesarrolloHumano/undp-co-ic_indh2011-parte1-2011.pdf
  4. 10 millions includes Bogota add other big cities and municipalities like Soacha, Chia o Zipaquira that are neighbors in a big metropolitan area. 
  5. In words of Harry Truman President of USA in 1949, the technology and the development will be the heroes to save the poor and miserable people around the world : “I believe that we should make available to peace-loving peoples the benefits of our store of technical knowledge in order to help them realize their aspirations for a better life. And, in cooperation with other nations, we should foster capital investment in areas needing development”. See: Truman's Inaugural Address, January 20, 1949. Available in: https://trumanlibrary.org/whistlestop/50yr_archive/inagural20jan1949.htm
  6. Juan Manuel Santos was the president of Colombia between 2010 to 2018.
  7. The agreement includes special investments in new regional vision of the development around of the Plans of Development with Territory Focus - PDET. See: Final Agreement to end the armed conflict and build a stable and lasting Peace. Available in: http://especiales.presidencia.gov.co/Documents/20170620-dejacion-armas/acuerdos/acuerdo-final-ingles.pdf
  8. See: La reforma tributaria de Santos profundiza la desigualdad. Availavble in: https://jorgerobledo.com/la-reforma-tributaria-de-santos-profundiza-la-desigualdad/
  9. Some examples of the link of violence and big business are the projects that Hidroituango, see: Colombians who once fled war now forced to run from catastrophic flooding. Available in: https://www.theguardian.com/world/2018/jun/12/colombia-river-cauca-breach-flooding-farc Other examples is relative to the Bussinnes of Oil Palm and the dissaplecement of the Communities. See: Under the Oil Palm Trees. Available in: https://pbicolombia.org/2018/05/10/under-the-oil-palm-trees/
  10. The rural communities has many differents kinds of Live Plans accord their culture and traditions and the relationship with their territories. There are for example, Plans of life and Plans of Salvaguard of the Indigenous Peoples, Ethnic Development Black Communities Plans or Sustainable Development Plans of the Reserve Campesinas Zones. 
  11. See: Hungry for land: small farmers feed the world with less than a quarter of all farmland. Available in: https://www.grain.org/article/entries/4929-hungry-for-land-small-farmers-feed-the-world-with-less-than-a-quarter-of-all-farmland
  12. See: Climate Justice and Agroecology in Southern and Eastern Africa: launch of advocacy strategies. Available in: https://viacampesina.org/en/climate-justice-and-agroecology-in-southern-and-eastern-africa-launch-of-advocacy-strategies/
  13. See: Tshering Tobgay: This country isn't just carbon neutral - TED Talks. Available in: https://www.ted.com/talks/tshering_tobgay_this_country_isn_t_just_carbon_neutral_it_s_carbon_negative
  14. See: Ecuador adopts rights of nature in Constitution. Available in: http://therightsofnature.org/ecuador-rights/
  15. See: Bolivia enshrines natural world's rights with equal status for Mother Earth. Available in: https://www.theguardian.com/environment/2011/apr/10/bolivia-enshrines-natural-worlds-rights
  16. One of the strategies with more propaganda for the government of Colombia are the Zones of Interest for Economic and Social Development in Rural Areas (ZIDRES). Recently was regulated (CONPES 3917) but have a special tradition in the link between private business, displacements of the communities and violence. See: Hope for ‘The Future’ in Colombia. Available in: https://politicsofpoverty.oxfamamerica.org/2016/12/hope-for-the-future-in-colombia/
  17. See: Risks in the Peace Building Process in Colombia and Challenges to the new Government. Available in: http://www.conpicolombia.org/2018/07/risks-in-peace-building-process-in.html
  18. See: How to return to the land after sixty years of war in Colombia?. Available in: http://www.conpicolombia.org/2018/09/how-to-return-to-land-after-sixty-years.html
  19. See: The Solitude of America Latina, Gabriel Garcia Marquez 1982. Available in: https://www.nobelprize.org/prizes/literature/1982/marquez/lecture/

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