Publicado en "Revista Paz"

 Por: Adalis Ruiz Rivadeneira. Abogada.


La COP 16 será el Portal Energético donde se teja la vida y el Cuidado del Planeta, en nombre de las que parimos y damos la tierra como herencia a nuestros hijos e hijas. El día en que decidí cultivar mi afrodescendencia como la planta que se riega por fuera, pero se nutre desde adentro; mis ancestros me rodearon y me heredaron la promesa de portar la llave que abre las puertas a la iluminación y a la verdad de toda mi generación. Encontré en las plantas la medicina que cura el corazón abatido y el alma quebrantada, el jengibre y la canela amarga cura los dolores que trae el invierno de la menstruación y la manzanilla vence el mal sueño. 


Curo los úteros fríos con vapor de hierbas; fortalezco la feminidad a través de la sororidad y la magia de mis manos. Soy mujer medicina; es mi maravilloso legado y el fuego ardiente de mi corazón. Y desde mi intuición creo firmemente, que la tierra necesita volver a la feminidad, a encontrar su centro y el equilibrio de su espíritu, urge que los valles florezcan y se llenen de verde esperanza, es necesario que el niño suelte el teléfono móvil y vaya a afuera, a observar la esencia de la vida y a caminar descalzo por los pastizales. 

 Hoy más que nunca, la humanidad debe ser un solo cuerpo con la tierra, para un único destino: Subsistir, Crear un nuevo mundo donde las niñas dancen alrededor de los naranjos y los infantes se alimenten de las fresas silvestres y que el sediento tome agua cristalina del riachuelo sin ningún temor. En la COP16, las mujeres debemos levantar la voz en sororidad por la madre tierra y el cambio climático, gritar desde el corazón que es el suelo de nuestros hijos y el sueño de las hijas que desean parir sus criaturas en este plano terrestre, sintiendo el aroma de la rosa y el café recién molido; en pocas palabras, este mundo necesita ser cuidado y preservado desde HOY. 

 No con discursos vacíos ni ruidos sin ecos, no es a través de acuerdos diplomáticos, sino de trabajo arduo como el campesino que remanga su camisa en la madrugada oscura con el único propósito de alimentar a la humanidad, así como planta hasta rayar el sol, riega y vuelve a abonar así debe ser el compromiso de todos los gobiernos, porque no es solo plantar, importante es, cosechar el fruto. 

Deseamos que el río Amazonas vuelva a humedecer los pulmones del mundo, es imperativo que el petróleo no sea más importante que la leche materna de la madre que se alimenta orgánicamente, del niño que aprende a comer verduras alegremente, su plato se adorna de zanahorias y brócoli, pero nunca de oro, ni de esmeralda ni de platino cuyas piedras y metales; se consideran preciosos y de gran poder adquisitivo, pero jamás serán más valiosos que el útero que pare , que la mujer sanadora, que el agricultor, que la niñez inocente que solo quiere jugar y no vivir en la guerra ni en la sequía de un planeta indiferente. 

Como Mujer sanadora manifiesto desde mis entrañas y mi alma humilde, que la COP16 será un portal energético, en el cual serán abiertos los ojos de aquellos hombres poderosos y mujeres de mando, pidiendo a mis ancestros que sean despojados de su fría diplomacia y se revistan de la urgencia que tiene el planeta de parar con el consumismo y el capital para el sostenimiento de los conflictos y las burocracias que invaden el mundo, antes bien, que el dinero sea invertido en recuperar las selvas y preservar las fuentes de agua que corren por las montañas e hidratan la vida.

 Mi último deseo: Té de Flor de Jamaica en granos de hielo para el calor intenso del verano caleño y mucha miel de rosas para endulzar la palabra de la vida y llegue a lo más profundo del corazón. Bendición Ancestral para Todos y Todas. La COP 16 será el Portal Energético donde se teja la vida y el Cuidado del Planeta, en nombre de las que parimos y damos la tierra como herencia a nuestros hijos e hijas. El día en que decidí cultivar mi afrodescendencia como la planta que se riega por fuera, pero se nutre desde adentro; mis ancestros me rodearon y me heredaron la promesa de portar la llave que abre las puertas a la iluminación y a la verdad de toda mi generación. 

 Curo los Uteros Fríos con Vapor de Hierbas... Soy Negra, soy Afrodescendiente, soy Mujer Medicina. 

Adalis es Activista de Género y Consejera del Consejo Consultivo de Mujeres de Riohacha Líder del Movimiento "Sabahbinta contra la Pobreza Menstrual. Integrante de CONAFRO

 Por: Jorge Andrés Forero- González.

“En la economía de la naturaleza, la moneda no es el dinero, es la vida.” Vandana Shiva, Democracia de la Tierra: Justicia, Sostenibilidad y Paz El contexto de la construcción de paz que comenzó en Colombia en 2016 con el Acuerdo de Paz entre el Gobierno de Colombia y las FARC abrió la discusión sobre el tipo apropiado de “desarrollo” que el país necesita para hacer una transición en los territorios donde tuvo lugar la guerra. Hay diferentes maneras de entender nuestra visión de futuro y cómo crear un ambiente de reconciliación, proteger la diversidad natural y cultural, y crear economías fuertes en las áreas rurales y urbanas, que son algunos de los principales desafíos en Colombia. Sin embargo, todas las decisiones sobre nuevas inversiones y políticas públicas requieren potenciar el conocimiento de las comunidades locales respecto a los efectos de la guerra. ¿Qué tipo de “desarrollo” necesita el país en la construcción de la paz? 

El acuerdo de paz describe en la Reforma Rural Integral la importancia de crear nuevas inversiones para generar infraestructura y llevar los servicios del Estado a las áreas rurales, especialmente en los territorios donde ha tenido lugar la guerra. Esta nueva oportunidad de construir un puente entre el país devastado por la guerra y el país en paz tiene dos visiones en disputa. Primero, históricamente el Estado está interesado en crear situaciones que atraigan dinero del sector privado para apoyar nuevas inversiones y nuevos negocios. En segundo lugar, el Acuerdo describe la importancia de fortalecer a las comunidades rurales y las naciones étnicas, desarrollar sus economías y robustecer sus Planes de Vida y su visión de futuro para crear un escenario de reconciliación. Esta discusión no es nueva en la historia de naciones como Colombia; es la misma a lo largo de América Latina. Las ideas colonialistas sobre su futuro emplean el concepto de una cultura inferior, y un sistema político y económico. Conceptos como países ricos vs. países pobres, o países desarrollados vs. países subdesarrollados determinan nuestra visión del pasado, presente y futuro. 

 Dos visiones de “desarrollo” 



El gobierno de Colombia bajo Santos entendió que el mejor ambiente para construir negocios legales en Colombia sería terminar con la guerra. Por ejemplo, la implementación del acuerdo de paz trae la oportunidad de combinar la inversión pública y privada en más de 170 municipios donde tuvo lugar el conflicto armado. Estos son municipios que tienen condiciones económicas especiales y recursos naturales que durante la guerra fueron imposibles de explotar y utilizar para grandes negocios. Para ello, esta visión de desarrollo se anuncio con grandes inversiones en extracción de recursos naturales como petróleo, carbón o oro, y grandes actividades agroindustriales como la producción de palma africana y/o soya a gran escala. Esta visión de desarrollo se centra en la producción de alimentos a gran escala, utilizando e imitando modelos de Brasil, Estados Unidos y las plantaciones de azúcar en el sur de Colombia, donde grandes corporaciones agroindustriales controlan la producción de alimentos, arrendando la tierra y contratando empleados que no tienen una relación cultural con la tierra. Así mismo profundiza el modelo extractivista de matriz minero-energètica y se entiende que la Paz, sirve al propósito de la nueva infraestructura para ayudar a atraer más capital privado para invertir en Colombia. 

El desafío de cara a la COP16 y mas allà, con la Administración Petro que ha puesto en agenda la implementación del Acuerdo de 2016, es problematizar que el “desarrollo” y el “capitalismo”, como discurso y práctica de hace 60 años no es la solución que la Paz con la Naturaleza y los pueblos requieren. En contraste, las comunidades que viven en los territorios que han sido más afectados por la guerra comprenden la visión histórica del Estado y del gobierno y del gran sector privado como la causa de la guerra. En muchas de sus tierras, el conflicto armado fue una excusa para el desplazamiento, asesinatos y agresiones a los derechos humanos. Como lo documenta la Comisión de la Verdad, después del desplazamiento violento, grandes proyectos económicos, patrocinados por el gobierno y el gran capital nacional y extranjero, surgieron en sus territorios. Por supuesto, las comunidades y las víctimas de la guerra también exigen nuevas inversiones y tecnologías, pero en el proceso de construcción de paz, también afirman que es esencial desarrollar y fortalecer sus Planes de Vida, de Etnodesarollo y de Desarollo Sostenible. 

Estos Planes son un proceso autónomo de las comunidades para que puedan realizar su propia planificación regional y tener su propio gobierno local basado en la cultura y las relaciones dentro de sus territorios. Hay una propuesta especial para desarrollar economías locales con énfasis en la agricultura, y la protección de lugares sagrados, agua y biodiversidad. Esta visión valora el conocimiento local y exige la presencia del Estado en hospitales, escuelas, universidades e infraestructura para caminos y conectividad para desarrollar economías locales. Los Planes de Vida están conectados con problemas globales como el cambio climático. Por ejemplo, la producción agrícola de las comunidades rurales locales suministra el 70% de los alimentos en el mundo y, al mismo tiempo, protege el medio ambiente porque sus parcelas agrícolas son muy pequeñas. Es fácil entender que, para sobrevivir, la comunidad campesina, las naciones indígenas y las comunidades y pueblos afrocolombianos necesitan proteger sus lugares sagrados, lagunas, ríos, selvas y montañas, y necesitan priorizar la producción de alimentos. Estas actividades son mucho más sostenibles que la minería y los impactos de las grandes agroindustrias que utilizan pesticidas y monocultivo. 

En comparación, las perspectivas de países como Bután entienden que el “desarrollo” es reconocer que cuando las personas son felices, son defensores más fuertes de la conservación de la biodiversidad. Otros ejemplos de esta visión de sostenibilidad se pueden encontrar en las nuevas constituciones de Ecuador y Bolivia, que incluyen el derecho de la Madre Tierra en un mensaje claro para proteger la naturaleza, no solo para desarrollar negocios. Esta nueva visión ayuda a aumentar el debate en Colombia para incluir la protección de los territorios, la tierra, la cultura y las comunidades agrícolas y étnicas. Para ver el futuro, necesitamos entender el pasado de la guerra en Colombia. En el contexto de dos visiones de “desarrollo”, las nuevas reformas para construir paz tendrán éxito si el gobierno de Colombia acepta fortalecer las propuestas de las comunidades mientras, al mismo tiempo, crea escenarios de reconciliación. Todos los nuevos planes de inversión necesitan la verdadera participación y apoyo de las comunidades locales, además de hacer uso y respetar su conocimiento y sus Planes de Vida, de Etnodesarrollo y de Desarrollo Sostenible, por hablar de los de los Pueblos Indígenas, Afrocolombianos y Campesinos. 

Concordamos con el discurso de Paz con la Naturaleza que llevo al poder al gobierno Petro, pero es claro que sigue siendo epistemológicamente poco debatido qué tipo de “desarrollo” e inversión necesita el país en el proceso de Construcción de Paz, y de negociación y acuerdo entre el gobierno de Colombia y las comunidades, para construir un gran diálogo nacional sobre el futuro económico en el país. No es posible profundizar las actividades de extracción de recursos naturales y fortalecer los gigantes de los negocios agrícolas. Apostamos por comenzar a reconstruir economías locales y proteger la biodiversidad humana, cultural y natural. Es claro que la nueva inversión para la paz en los territorios donde tuvo lugar la guerra es una prioridad para la reconciliación, y no tendrá éxito sin la participación real y concertada de las comunidades. Finalmente, es importante entender que la guerra en Colombia no terminó con las agresiones a los derechos humanos: estas cifras siguen siendo asombrosas. Desde 2016, más de 1600 líderes sociales y ambientales han sido asesinados y más de 400 firmantes del Acuerdo. Superar cerca de 70 años de guerra es un gran proceso que nos merecemos. 

La buena noticia es que con justicia social, la paz es posible, y las comunidades en tiempos de guerra, siguen generando alternativas en sus territorios, a partir del Gobierno propio y de la férrea defensa de la vida y la naturaleza. Podemos utilizar tecnología avanzada de todo el mundo en Colombia y superar nuestros problemas con la ayuda de una comunidad internacional conciente de la urgencia de reparación histórica de mas de 500 años de colonialismo y explotación. Colombia es un país hermoso, de más de cincuenta millones de personas que quieren una segunda oportunidad en la tierra. 

* Jorge Andrés, es Muyska y Campesino de Boyacá. Consultor, Asesor e Investigador. Integrante de CONPI, CENPAZ, IEANPE, Achiote Comunicaciones y Somos Abya Yala

 Por: Ariel Quinto Murillo.



Desde su creación la Federación de Pequeños y Medianos Mineros del Chocó - FEDEMICHOCÓ ha promovido y facilitado diálogos con el gobierno nacional a fin de que se le permita al minero el derecho de titularidad independiente sin intervención de las multinacionales. Siempre hemos dicho que tenemos una mesa de concertación y de diálogo para construir política pública y para facilitar que la minería en Chocó se formalice. ¿Por qué los mineros hoy no se han formalizado? Porque no existe política pública que los incluya. Y cuando no se formaliza un minero, eso da pie a que se presente el desorden ambiental que hoy está ocurriendo en la región. 

Estamos peticionando al gobierno nacional que titularice a los mineros de Chocó para que así adquieran obligaciones y compromisos que de por sí ya lo deben tener, pero que es algo que los obligue aún más a que cumplan con la reglamentación ambiental. Pero por parte del gobierno nacional no hay facilidades de titularización y mucho menos de formalización. Dado que la Minería que se hace desde las comunidades repercute directamente en su calidad de vida, la organización social comunitaria hace empeño en promover siempre una minería responsable que minimice impactos y continúe aportando recursos al desarrollo de los pueblos. FEDEMICHOCÓ concuerda con el Plan de Desarrollo del Gobierno actual en la urgencia de trabajar en fundamental del Ordenamiento Territorial alrededor del Agua, y la Planificación del Ordenamiento Minero alrededor del Agua. 

Así mismo en la transformación de las economías del Chocó y Extractivas en el país para el beneficio de las comunidades Para que eso suceda en Chocó, debe haber inclusión técnica y tecnológica, en el conocimiento geológico del territorio. ¿Esto para qué? Para poder ordenarlo. Para poder, a partir del conocimiento geológico y científico que se tenga, planificar el ordenamiento territorial. Y a partir de allí, comenzamos la tarea. ¿De la mano de quién? De organizaciones, de Consejos Comunitarios de Comunidades Negras y de la institucionalidad. ¿Por qué? Porque Chocó tiene mucho que aportarle a la economía nacional. Es injusto que en un departamento tan rico, haya tantos extremos de pobreza y que sea el departamento con más ausencia del Estado, que siga siendo cuna del conflicto armado y no se pueda vivir en paz. Y eso depende de un aspecto fundamental, voluntad política. ¿Sí? Queremos saber hasta dónde está ese compromiso de voluntad política para solucionar esa problemática desde el Gobierno Petro. 

De cara a la COP16, claro, aceptamos la propuesta de transición energética. Vamos a hacer un cambio. Pero primero conozcamos abajo que tiene el territorio. Si no conocemos qué tenemos, no podemos planificar ordenamiento territorial y demás acciones, y de ahí llevar a un plan de desarrollo minero- energético. Porque nos puede ocurrir lo que ocurre hoy con los pasivos ambientales del San Juan que dejó la empresa Chocó - Pacific. Es urgente un “escampadero” para que no le sigan haciendo operativo policivo a los pequeños mineros. Adecar la legislación es urgente. Nosotros no podemos seguir mendigando limosna, financiación externa, cuando tenemos todo el potencial, que se lo están llevando multinacionales y extranjeros y al Chocó nos están dejando solo los pasivos ambientales. 

* Ariel es Presidente de la Federación de Pequeños y Medianos Mineros del Chocó - FEDEMICHOCÓ, Vocero de la Coordinación Étnica Nacional de Paz CENPAZ y de la Instancia Especial de Alto Nivel con Pueblos Étnicos - IEANPE

Por: Aiden Salgado Cassiani. 

La Coordinación Nacional de Pueblos , Organizaciones y Comunidades Afrocolombianas - CONAFRO, saludad la realización de la COP16 a realizarse en Cali como un evento que, puede servir para reorientar la puesta en marcha de las políticas públicas ambientales, si es voluntad de las y los que, tiene el poder en ese evento como son las autoridades globales presidentes de países y los empresarios dueños de negocios que, de una u otra manera están relacionados con el tema ambiental. Advertimos que si su intención es generar las condiciones para que continúe el modelo de desarrollo que está acabando con el mundo, este evento será sólo uno más de los que quiere es generar las condiciones para continuar de forma “amable “la misma lógica de explotación y destrucción de la naturaleza, por lo cual nos separamos de esas apuestas. 

Creemos que la COP16, debería apostarle a buscar soluciones de fondo al grave problema ambiental que padece la humanidad y el continente, ya hace rato algunos ambientalistas- ecólogo marxistas, vienen planteando el problema y dejando claro que una solución radical es apostar por el cambio de modelo desarrollista que implementan principalmente los habitantes de los países más ricos, pero que a consecuencia de esa forma de vida individualista, se generan consecuencias negativas para toda la humanidad y el planeta. En ese orden hay que cuestionar la forma de vida y de consumo de las élites locales que desde las elites globales y las elites locales imponen sobre el sur global y los pueblos. 

Históricamente los pueblos étnicos Negros, Afrocolombianos, Raizales y Palenqueros le han apostado a la convivencia con la naturaleza desde el mismo momento que fueron las grandes selvas, ríos y montañas sus aliadas para escapar del sistema esclavista y a través del cimarronaje constituir territorios libres conocidos como quilombos, cumbes y palenques. Esa historia de cimarronajes genero desde ese momento una relación armónica de estas comunidades con su entorno. Hoy esa relación esta en peligro porque, en esos territorios los centro poblados y las tecnologías han llegado sin generar conciencia de los daños ambientales que se causan; las talas de árboles, la extracción de maderas , el uso de productos químicos para trabajar las tierras, el uso de plástico y sus derivados en las comunidades viene dejando afectaciones y esa relación que fue de hermandad entre el ambiente y los cimarrones y sus descendientes está siendo afectadas. 

La COP16 a realizarse en la ciudad de Colombia con mayor población Negra-Afrocolombiana Cali, no puede dejar de colocar el tema de las relación de los grupos étnicos con la naturaleza. Esa región que también cuenta en su área rural con grandes porcentajes de población indígena no puede ser solo el escenario donde las grandes compañías y jefes de estado se sienten a deliberar sin la participación de los pueblos étnicos. Es impresentable que toda la parafernalia de la COP16 este alrededor del pensamiento y las políticas de Occidente. Esta COP16 debe marcar la pauta y generar reflexiones radicales que sean cumplidas en tiempos medibles, pero colocando a la naturaleza con sus grupos étnicos como debe ser el centro del debate pero no para normalizar la continuidad del modelo. 

Nuestra apuesta es que la COP16 sea el escenario para discutir la puesta en marcha de eso postulados de los marxistas-ambientalistas ecólogos, que desde la academia y la política han realizado propuesta para afrontar el problema climático, más las experiencias de vida de los grupos étnicos con los campesinos que han sabido tener un relacionamiento armónico con la naturaleza. Creemos que la puesta en marcha de esos postulados que combinan académica con saber étnico, campesino puede estar la solución a los grandes problemas ambientales que padece la humanidad. Hoy desde CONAFRO, creemos que hay que tener más conciencia ambiental desde nuestros hogares, territorios, nuestras fincas y los espacios donde laboramos y habitamos en los campos y ciudades.

El simple hecho de la selección de la basura y el control a los plásticos es un aporte que a pequeña escala tiene impacto global, hay que hacer realidad la famosa frase La expresión “piensa globalmente, actúa localmente”. Por la construcción de un cimarronismo ambiental. Desde el Palenque un Cimarrón todavía 

 Aiden es Profesor, palenquero, activista. Miembro del CONAFRO, CEUNA, Kombilesa, CENPAZ, ARAAC, IEANPE y Fuerza Ciudadana de Mona Ri Palenge Andi Bakata.

 Por: CONPAZCOL.COMUNIDADES CONSTRUYENDO PAZ EN COLOMBIA, CONPAZCOL



“El 3 de diciembre de 2023 el mayor PHANOR GUZAQUILLO PEÑA, autoridad tradicional del Cabildo Nasa Kwexs Kiwe, del corregimiento Piñuña Blanco en el Municipio de Puerto Asís, Departamento del Putumayo, directivo de Conpazcol, negociador del Capítulo étnico en la Habana, delegado por el pueblo Nasa de Putumayo a la Mesa departamental de concertación, líder fundador de CENPAZ y vocero de la IEANPE, debió estar con liderazgos de Conpazcol en el territorio de la Mesa Interétnica de Paz de La Blanquita Murrí, occidente de Antioquía, donde acompañaba el proceso de guardias, fortalecimiento organizativo y gobernanza interétnica alrededor de la iniciativa de Casa Madre por la Paz, como espacio de diálogo y propuesta de reconciliación desde el territorio, jornada a la que no pudo llegar por no disponer de recursos económicos suficientes para favorecer un tiquete aéreo y por no contar con un esquema de protección que le permitiera el recorrido por tierra, eso le hubiera salvado la vida” relata con nostalgia y dolor María Eugenia Mosquera, lideresa, defensora de Derechos Humanos y compañera en el fortalecimiento de procesos de base de Phanor. 

Ante la imposibilidad de viajar en apoyo a la Mesa Interétnica, Phanor se quedó con su familia en el Municipio de Puerto Asís y con su compañera decidieron acompañar el sepelio del también líder indígena defensor del territorio Manuel Carlosama, quien perdió la vida en un extraño accidente, sin sospechar que al salir del cementerio luego de sembrar el cuerpo de su amigo, sujetos desconocidos disparan contra su humanidad y camino al centro asistencial perdiera la vida. Días antes y a propósito de un movimiento telúrico con epicentro en Colombia que causó temor en la población, Phanor manifestó “Hoy desde los pueblos indígenas y desde la parte espiritual anunciamos el manifiesto de nuestra Uma Kiwe, Madre Tierra, en su pronunciamiento y advertencia a la humanidad, porque como hijos, como seres humanos la estamos destruyendo, asesinando, lo que la lleva a pronunciarse en sus términos como naturaleza”. 

Con este mensaje Phanor nos recuerda que la sostenibilidad de la vida y del planeta depende de la acción humana, consciente y colectiva en favor de las vidas, acción que debe proteger las luchas y las búsquedas de lo alternativo frente al actual sistema económico capitalista y su política neoliberal. Su legado está presente en territorios Campesinos, Indígenas y Negros de Colombia donde familias, comunidades y organizaciones lideramos la construcción de Paz desde la restauración y protección de la biodiversidad, desde la resistencia a la mercantilización de los bienes comunes. Colombia, es potencial biodiverso y es garantía de Paz ambiental para el planeta, sin embargo, aunque el Estado ha ratificado el Acuerdo de Escazú, aunque somos el gobierno del cambio y logramos la aprobación de un Plan Nacional de Desarrollo con ejes claros en torno a la protección ambiental, sin embargo, seguimos siendo uno de los países más peligrosos para defender Derechos ambientales y Derechos Humanos en el mundo, porque no basta con decir que somos potencia mundial de la vida, no basta con ser epicentro de la conferencia mundial de las partes, no basta con ratificar acuerdos, no basta con proponer Paz Total. 

En este contexto y a pocos días de conmemorar 11 meses del crimen de Phanor Guazaquillo Peña y en el marco de la décimo sexta cumbre de las partes, la COP 16 sobre Biodiversidad, que ha designado como sede a Colombia en tiempos del gobierno del Cambio, gobierno que Phanor defendió y apoyó convencido de que la Paz Total debe partir de la reconciliación con la naturaleza, hacemos presente su memoria y su legado, hacemos presente su voz que clama verdad, justicia, restauración y reconciliación, hacemos presente su liderazgo. Llamamos a la partes de esta conferencia a restaurar y actuar en coherencia con su identidad como Comunidad de Naciones y detener las guerras que el capital impone en el mundo para favorecer sus negocios, no podemos seguir llamándonos comunidad de naciones cuando permitimos el exterminio de pueblos, comunidades y liderazgos en todo el mundo, no podemos llamarnos comunidad de naciones si está en riesgo la sostenibilidad de la vida en el planeta, no podemos seguir hablando de Paz con la Naturaleza, mientras despojamos a pueblos y comunidades ambientalistas por naturaleza de sus territorios biodiversos, no podemos seguir maquillando de ECO, de VERDE, de AMBIENTAL esta concepción de desarrollo basado en la acumulación sin límite de capital y no en la protección de las vidas y de la naturaleza. 

El cambio como lo testimonió Phanor y lo lideramos los procesos Conpazcol, se teje desde los territorios sobre la base del diálogo, la reconciliación, el respeto y la protección de todas las vidas. Las partes de esta conferencia tienen el deber político, ético y moral de restaurar el daño ambiental que le adeudan al planeta y sumarse a la Paz que garantiza la vida y que lideramos desde el territorio. Somos conscientes que a Cali llegarán las elites del poder político y económico para ocupar la denominada Zona Azul, escenario de los nuevos negocios que demanda el capital y seguramente nunca se enterarán, ni les interesará saber quién fue y porqué asesinaron a Phanor Guazaquillo Peña el 3 de diciembre de 2023, pero a quienes logren leer estas páginas queremos invitarles a honrar la memoria de Phanor Guazaquillo Peña, asesinado por defender la Amazonía Colombiana, por defender el territorio colectivo de su comunidad Nasa Kwexs Kiwe, por denunciar el exterminio físico y cultural que trae el extractivismo minero energético, la tala indiscriminada del bosque, la invasión del monocultivo de la coca y la confrontación armada. 

En el marco de esta conferencia sobre biodiversidad COP16, hacemos presente a Phanor Guazaquillo Peña para invitar al gobierno de Colombia y demás gobiernos presentes a reconocer, respetar y apoyar las iniciativas concretas de Paz que Conpazcol lidera desde el territorio, es urgente proteger los liderazgos étnicos y campesinos, es urgente proteger a las comunidades y organizaciones en resistencia y lucha por defender derechos humanos y ambientales, es urgente fortalecer diálogos bilaterales y multilaterales desde los territorios, es necesario insistir y persistir en la conquista de la Paz Total. El legado espiritual, político y organizativo de Phanor Guazaquillo Peña sigue vivo y presente en nuestros territorios, porque PHANOR ES SEMILLA. 

Por: Luz Mery Panche Chocué - Coordinación Nacional de Pueblos Indígenas CONPI 

La guerra, utilizada como mecanismo para el despojo y control del poder, ha impactado profundamente la vida y la cultura de los Colombianos. Conocemos las cifras escalofriantes de ases inados, desaparecidos, desplazados, víctimas individuales y colectivas, silenciados por el miedo y estigmatizados por una sociedad fría e indiferente ante la tragedia que padece cotidianamente la Colombia rural. Sobre la crisis humanitaria generada por la confrontación armada se ha escrito bastante, sin embargo, es necesario insistir que el territorio también ha sido victimizado, porque a la par con la violencia también se fue transformando el paisaje y exterminando a sus cuidanderos milenarios. La imposición del modelo económico facilista, el narcotráfico, el extractivismo, los monocultivos, los megaproyectos viales y la militarización, entre otros factores, han roto el equilibrio y la armonía del territorio y se hace necesario entonces reordenar el caos territorial como tarea indispensable para avanzar en la construcción de paz. 

 

La Amazonia Colombiana, conformada por los departamentos de Vaupés, Guaviare, Guainía, Caquetá Amazonas y Putumayo, tiene alrededor de 1. 200.000 habitantes, comprende 48 millones de hectáreas que equivalen al 41,8% del territorio Nacional y al 6,4% del total del bioma amazónico (OPIAC, 2018). Allí habitamos milenariamente además de los pueblos en aislamiento voluntario, 64 pueblos indígenas en grave riesgo de extinción física y cultural, con 178 resguardos que comprenden 25 millones de hectáreas y en los últimos años se han constituido 12 parques nacionales naturales en cerca de 8 millones de ellas. Sin embargo, el apartado y hasta hace poco olvidado territorio Amazónico, bautizado como el “pulmón del mundo”, predominantemente Indígena, ha padecido la violencia sistemática impuesta en el país siendo testigo del genocidio causado por empresas caucheras, madereras y demás y acogiendo en su seno de madre a Colombianos perseguidos y despojados por la cruenta guerra librada en el interior del país. Derribando selva, colonizando, también se fue implantando un modelo agropecuario que obedeció a la urgencia de sobrevivir poniendo en práctica lo tradicionalmente aprendido en otros suelos, en otros contextos, dejando de lado la sabiduría de los pueblos originarios que has hoy nos permite conservar algo de Amazonía.

Hemos padecido la guerra por la tierra definiendo fronteras, evangelización e imposición de pensamiento europeo, empresas extractivas rapaces de caucho, quina, pieles y maderas, ganadería extensiva, monocultivo y uso ilícito de nuestra planta sagrada. Un Estado débil y corrupto, militarización , bombardeos, fumigaciones y militarización para el cuidando de empresas saqueadoras de minerales y petróleo, planes de desarrollo contramazónicos, contaminación de suelos y redes hídricas, carreteras, e hidroeléctricas que supuestamente simbolizan desarrollo. Miles de habitantes rotos espiritualmente por el terror de la guerra, convencidos en la ignorancia que la destrucción de la selva los hará capitalistas porque así enseñan en las escuelas, colegios y universidades, porque así es el ejemplo de la mayoría de funcionarios del Estado, de empresarios, porque vivir en la selva es cosa de salvajes sin futuro 

La madre tierra ha tomado parte en su defensa y se volvió negocio el discurso del cambio climático y su mitigación y el estado Colombiano puso en práctica la norma capitalista que el que contamina paga y si tiene mucha plata, contamine lo que quiera a cambio de supuestas regalías y empezó a ponerse de moda la Amazonia. Al ritmo nacional e internacional del tema cambio climático y calentamiento global, muchas miradas codiciosas se han volcado hacia el territorio amazónico asediado hoy por la presencia de muchas ONG ambientalistas especialmente extranjeras que sostienen su aparato burocrático con proyectos que poco impactan en la protección de la selva o el bienestar de sus habitantes. Existe un estado débil que no proyecta la conservación de la amazonia como el motor de la economía regional sino como un gasto más del pírrico presupuesto que se le asigna desde Bogotá se negocian bloques petroleros y mineros aparentando ejercicios inocuos e irresponsables de autoridad en materia ambiental. 

 Paz y represión, conservación y desalojo forzado de campesinos, ayer nos quitaron la tierra productiva y nos obligaron a huir en nombre del tal desarrollo, hoy pretenden construir paz dasalojándonos en no m bre de la con se r vac ión a m bi e n tal mercantilizada, ¿hasta cuándo habrá que seguir huyendo? Con la Sentencia 4360 que reconoce a la Amazonia como sujeta de derechos, la Corte Suprema argumenta que la deforestación es el principal problema de la región amazónica señalando que: el país perdió 178.597 hectáreas en el año 2016, es decir, la deforestación aumentó en 44% respecto a la cifra reportada para 2015, y, de ese número, 70.074 hectáreas corresponden a la Amazonía (Corte Suprema de Justicia, 2018, p. 3). Con este marco jurídico tenemos la oportunidad de hacernos responsables del cuidado, reconstrucción y reparación de esta parte del pulmón del planeta, como hijos éticamente íntegros y amorosos con la madre tierra, ojalá las contrapuestas políticas de gobierno y estado no trunquen ese sueño. 

 La madre selva, la madre tierra es un ser integral por lo tanto no podemos pretender hacer creer que construimos paz si solo reducimos la protección y el cuidado de la selva a la conservación de retazos del territorio mientras permitimos que los señores capitalistas del mundo destruyen nuestra selva y contaminan nuestras aguas. Urge que quienes vivimos y compartimos nuestro día a día en la selva conversemos, urge que entendamos que acabar con la selva amazónica es acabar con humanidad, urge que construyamos desde nosotros el estado amazónico gobernando, administrando y legislando desde la selva, con la selva y para la selva, que construyamos nuestro propio sistema económico basado en la colectividad, la ética, la solidaridad, el respeto, el buen vivir y cuidado de la selva, que juntemos la sabiduría ancestral y le enseñemos al mundo que cuidando la madre tierra se construye paz, que la riqueza se mide por la ética y la espiritualidad principios innegociables e indispensables para ser realmente humanos. ¿Porque no empezamos los colombianos?. 



La guerra nos ha enfermado y necesitamos curarnos, pero es fundamental comprender nuestra felicidad depende también de la sanación del territorio. Que nuestro empobrecimiento lo necesitan unas cuantas familias que se han llenado de dinero a costa de la nuestra dignidad y nuestra vida. Todos sabemos que no estamos a gusto solo con sobrevivir, esclavizados y apretujados como extranjeros en nuestra tierra y menos que nuestros hijos y familiares hereden esta suerte. Hagamos memoria, pero no cualquier tipo de memoria, no esa memoria para perdonar y olvidar, no esa memoria para seguir sobreviviendo como esclavos, no esa memoria que reparte la televisión y el actual Estado. 

Hagamos memoria viva de las capacidades que tenemos, hagamos memoria del derecho que tenemos a ser felices como humanidad, hagamos memoria de nuestro poder transformador, hagamos memoria que somos dignos si los que comparten el territorio lo son, hagamos memoria que podemos construir otras formas de estado, hagamos memoria que somos hijos de la madre tierra y que nos han forzado a olvidar nuestra responsabilidad de cuidarla. Hoy todo el bioma amazónico enfrenta un grave riesgo de destrucción inmediata con el avance de gobiernos y empresas que propician su desmantelamiento para aumentar sus ganancias financieras. Según la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), en el departamento del Caquetá por ejemplo existen 43 bloques petroleros que se vienen concesionando y entre las petroleras interesadas se encuentran Meta Petroleum, Pacific Stratus, Canacol, Emerald Energy, Monterrico, Hupecol, C&C Energy, Optima Range y Ecopetrol (RT 2016). 

Según Trujillo Quintero et al. (2017) existen intereses de la industria petrolera sobre 23.738.554 de hectáreas que comprometen el equilibrio ambiental y afectarían negativamente la realidad social de los pobladores de la región amazónica especialmente la garantía de la propiedad jurídica de la tierra. Esto sin contar los títulos mineros y la construcción de hidroeléctricas que se pretenden entregar a las multinacionales. Invitamos a mujeres y hombres para que la memoria viva transite y trascienda los andes, la Orinoquia, el pacifico, el caribe, la amazonia y el Abya Yala porque el territorio es uno solo, porque el planeta es uno solo. No tenemos mucho tiempo para limpiar el desorden y devolver la armonía, no tenemos mucho tempo para evitar el desastre. El futuro es ahora, el paraíso es la madre tierra dignificada, sana y libre. Decidamos entonces y afrontemos las consecuencias. 

 * Luz Mery Panche Chocué es Vocera de la Instancia Especial de Alto Nivel con Pueblos Étnicos, para hacer seguimiento al enfoque étnico en la implementación del Acuerdo Final de Paz - IEANPE, por la Coordinación Nacional de Pueblos Indígenas CONPI y la Coordinación Étnica Nacional de Paz CENPAZ. 
**OPIAC. 2018. Pacto por la defensa de la amazonía Colombiana. Recuperado de: http://opiac.org.co/pacto-por-la-defensa-de-laamazonia-colombiana/ 
 *** Corte Suprema de Justicia. Sentencia 4360 del cinco (5) de abril de dos mil dieciocho (2018)
 **** RT. 2016. La Amazonia colombiana, amenazada por la industria petrolera. RT. Recuperado de: https://actualidad.rt.com/actualidad/205287-amazonia-colombia-petroleo-amenaza. 
*****Trujillo-Quintero, H. F., Losada Cubillos, J. J. y Rodríguez Zambrano, H. (2017). Amazonia colombiana, petróleo y conflictos socioambientales. Revista Científica General José María Córdova. Volumen 15(20), pp. 209-223. DOI: http:// dx.doi.org/10.21830/19006586.181.

 

Download clicking here Versión en Español 

CONTENTS. 

1. Peace in Colombia is with Nature and the Indigenous, Raizal, Black, and Palenqueros Peoples

By: Coordinación Étnica Nacional de Paz - CENPAZ.

2. History of the Ethnic Chapter of the 2016 Peace Agreement between the Colombian State and the FARC-EP.

By: Rodrigo Castillo Rodallega.

3. The protection and healing (reordering) of the Amazon territory as a cornerstone for the care and existence of memory and life.

By: Luz Mery Panche Chocué.

4. Murdering environmental defenders to negotiate biodiversity. In memoriam of Phanor Guazaquillo Peña.

By: CONPAZCOL.

5. The COP16 from CONAFRO

By: Aiden Salgado Cassiani.

6. FEDEMICHOCO continues to firmly promote mining that minimizes environmental impacts, worked from the communities and not with multinationals.

By: Ariel Quinto Murillo.

7. Peacebuilding and “development” in Colombia

By: Jorge Andrés Forero-González.

8. I heal Cold Uteruses with Herbal Steam... I am Black, I am Afro-descendant, I am a Medicine Woman.

By: Adalis Ruiz Rivadeneira

Download here https://drive.google.com/file/d/1ZmbYt0XFRo4Xluqkh2qzhbubuZSD1njk/view?usp=drivesdk

Versión en Español


 INDICE Descárgala dando clic acá 

Download the English Version 

1. La Paz en Colombia es con la Naturaleza y los PueblosIndígenas, Raizales, Negros y Palenqueros.

Por: Coordinación Étnica Nacional de Paz - CENPAZ.

2. Antecedentes del Capítulo Étnico del Acuerdo de Paz de 2016 entre el Estado Colombiano y las FARC-EP.

Por: Rodrigo Castillo Rodallega.

3. La protección y sanación (reordenamiento) del territorio amazónico como fundamento para el cuidado y la existencia de la memoria y la vida.

Por: Luz Mery Panche Chocué.

4. Asesinar defensores ambientales para Negociar la biodiversidad In memoriam Phanor Guazaquillo Peña.

Por: CONPAZCOL.

5. Un saludo a la COP16 desde CONAFRO.

Por: Aiden Salgado Cassiani.

6. FEDEMICHOCO continua firme en promover una minería que minimice impactos Ambientales trabajada desde las comunidades y no con las multinacionales.

Por: Ariel Quinto Murillo.

7. Construcción de Paz y “desarrollo” en Colombia.

Por: Jorge Andrés Forero- González.

8. Curo los Uteros Fríos con Vapor de Hierbas…Soy Negra, soy Afrodescendiente, soy Mujer Medicina.

Por: Adalis Ruiz Rivadeneira.

DESCÁRGALA DANDO CLIC ACÁ 

 Por: Rodrigo Castillo Rodallega. 

Secretario Técnico IEANPE, Ex Vocero Nacional de la IEANPE por CENPAZ, Vocero Nacional de CONPAZCOL y CENPAZ y Miembro del Equipo Coordinador  de la Mesa Técnica que en 2016 llevó al Acuerdo de Paz y el Capítulo Étnico.

La Mesa de Conversaciones de La Habana

“Los diálogos en la Mesa de Conversaciones iniciaron en La Habana en noviembre de 2012. Entre tanto, las organizaciones étnicas hacían un análisis de los temas a abordar en las conversaciones y analizaban cómo estos podían afectarlos de manera directa (Gobierno Nacional & FARC, 2012). Una de las cosas que llamó la atención fue la manera en que las partes interpretaban el Acuerdo General. Mientras el gobierno hacía referencia a lo acotado de la agenda que se había establecido, las FARC-EP invocaban el preámbulo del Acuerdo General, alegando que no había puntos vedados.

 Para ellos, el preámbulo debía ser interpretado en su integralidad y, les otorgaba un margen de maniobra sobre temas centrales que podrían superar las llamadas ‘líneas rojas’ que había impuesto el gobierno, tales como: la participación de todos sin distinción, el respeto de los derechos humanos, el desarrollo económico con justicia social y en armonía con el medio ambiente, el desarrollo social con equidad y bienestar y, la ampliación de la democracia como condición para lograr bases sólidas para la paz.

También se hacía un análisis del contexto político. El inicio de las conversaciones en Cuba estuvo marcado por una férrea oposición de sectores políticos de la extrema derecha colombiana, en cabeza del ex presidente Álvaro Uribe. Dada esta coyuntura, las organizaciones de los pueblos étnicos asumieron una defensa de los diálogos, exigiéndole a las partes que no se levantaran de la mesa hasta llegar a un acuerdo; que las negociaciones se dieran con un cese al fuego bilateral y que era necesaria su participación para que la paz fuera estable y duradera (ONIC, 2012). 

El gobierno, días atrás había anunciado que los diálogos se medirían en meses y no en años, pero dadas las tensiones existentes, marcadas por los discursos de Oslo, los sectores de oposición y las exigencias de la sociedad civil, desde ya se vislumbraba que no sería fácil establecerles un tiempo límite a las negociaciones. En su libro, Santos deja una frase que llama poderosamente la atención “todos los seres humanos necesitamos una justificación para nuestras vidas. El acuerdo sobre el tema agrario les podía servir, de alguna forma, para salvar la cara. Ellos mismos nos lo decían” (Santos, 2018, pág. 321). Refiriéndose a la aceptación de las FARC-EP sobre la agenda. 

 

Finalmente, fueron cerca de 4 años, 51 ciclos de conversaciones, 94comunicados, 3 informes y 33 actas conjuntas, hasta llegar al Acuerdo Final (Bermúdez, 2018). 

En este lapso, se generaron acuerdos parciales que finalmente se firmaron: el 26 de mayo de 2013, el Acuerdo parcial sobre la Reforma Rural Integral; el 3 de noviembre de 2013, el Acuerdo parcial sobre la Participación Política; el 16 de mayo de 2014, el acuerdo parcial sobre la solución al problema de las drogas de uso ilícito; el 15 de diciembre de 2015, el Acuerdo parcial sobre víctimas; y el 24 de agosto de 2016, se firmaron los acuerdos del Fin del conflicto e implementación, verificación y refrendación. Durante todo este proceso, las organizaciones de los pueblos étnicos jugaron un papel activo y construyeron sus propias agendas por la paz y la reconciliación, al igual que acompañaron los pocos canales que se abrieron desde La Habana para poder participar. A continuación, se describe cómo se llevaron a cabo dichas agendas.

Visitas autónomas de lideres y lideresas de los pueblos étnicos a La Habana- Cuba.

Mientras avanzaba bilateralmente las negociaciones de paz en La Habana- Cuba entre la delegación del Gobierno Nacional y la guerrilla de las FARC-EP, bajo la premisa “nada está acordado, hasta que todo esté acordado”, los pueblos étnicos buscaron de manera directa al Gobierno para ser tenidos en cuenta en el proceso de negociación, sin embargo, fueron ignorados en repetidas ocasiones. Pese a la negativa por parte del Ejecutivo, líderes étnicos autónomamente viajaron a Cuba en calidad de turistas en medio de las advertencias del entonces Alto Comisionado para la Paz, Sr. Sergio Jaramillo, quien anunció la judicialización de colombianos que arribaran a La Habana a participar en la Mesa de Diálogo sin tener el permiso de las dos partes.

A pesar de no contar con el respaldo del Gobierno Nacional y de ser víctimas directas e indirectas del conflicto político, social y armado, los pueblos étnicos buscaron aliados estratégicos que les permitiera acercarse con las delegaciones de paz, entre ellos al director del Centro Memorial Martín Luther King, Joel Suárez, quien desinteresadamente apoyó a los pueblos étnicos en su lucha por ser escuchados en la mesa.

 

Las audiencias étnicas en La Habana

Tras las insistentes y justificadas razones por ser escuchados en el proceso de negociación, ambas delegaciones de paz (Gobierno y FARC-EP) emitieron el Comunicado Conjunto N°73 del 2 de junio de 2016, el cual invitaba una delegación de los pueblos étnicos para escuchar sus aportes y propuestas frente a la paz de Colombia.

El Comunicado Conjunto N°73 reza lo siguiente:

Los próximos 20 y 21 de junio recibiremos en la Mesa de Conversaciones, los aportes y propuestas de estas comunidades que servirán de insumo en el marco del punto 6 de la Agenda del Acuerdo General “implementación, verificación y refrendación”. Las delegaciones en la Mesa nos encontraremos con 10 miembros de las comunidades indígenas, cinco personas escogidas por las organizaciones que hacen parte de la Mesa Permanente de Concertación Indígena y cinco seleccionadas por la Mesa de Conversaciones; así como con 10 representantes de comunidades afrocolombianas, negras, palenqueras y raizales, cuatro personas escogidas por las organizaciones que hacen parte del Espacio Nacional de consulta previa de estas comunidades y seis personas escogidas por la Mesa; y dos miembros del Pueblo Rrom seleccionados por sus representantes en la Comisión Nacional de Diálogo. (2016).

La emisión del Comunicado Conjunto N°73 generó rechazo de la Mesa Permanente de Concertación de los Pueblos Indígenas (MPC) y de las organizaciones representativas de los pueblos afrodescendientes, negros, raizales y palenqueros.

Después de intensos debates argumentativos, desde MPC consideraron la propuesta como excluyente, la cual impedía llegar a consensos reales. En entrevista con el entonces consejero mayor de la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC), Luis Fernando Arias, alertó sobre la ausencia étnica del Comunicado Conjunto N°73: 

Consideramos como una limitante que solo se nos convoque para recibir “los aportes y propuestas […] que servirán de insumo en el marco del punto 6 de la Agenda del Acuerdo General Implementación verificación y refrendación”. Las condiciones y la metodología propuesta por la Mesa de Conversaciones, no garantiza el “enfoque étnico, territorial y diferencial en la implementación de los acuerdos sobre los diferentes puntos de la agenda […] objeto de la invitación”, (ONIC, 2016).

Por su parte, las organizaciones afrocolombianas, negras, raizales y palenqueras aludían que el Comunicado Conjunto N°73 excluía a los líderes y organizaciones étnicas que desde el principio exigían participar en la Mesa de Conversaciones y convocaba otras formas y expresiones organizativas que no habían incidido en las gestiones por ser escuchados, como el caso del Espacio Nacional de Consulta Previa.

El delegado del Consejo Nacional de Paz Afrocolombiano (CONPA), Marino Córdoba, denunció que el Comunicado Conjunto N°73 buscaba dinamitar las organizaciones afrocolombianas, “Vice, usted (refiriéndose a la entonces viceministra del Interior Carmen Vásquez) lo que va a hacer es que esto se reviente y a llevar una gente a La Habana que no ha venido trabajando en el tema de que seamos incluidos, para eso se ha constituido el CONPA”, (15 de marzo de 2019). Ante los argumentos de los líderes del CONPA, los comisionados del Espacio de Nacional de Consulta Previa decidieron unilateralmente declinar la invitación a la Mesa de Conversaciones y esperar un futuro proceso de implementación.

Producto del rechazo de los pueblos étnicos al Comunicado Conjunto N°73, el Gobierno Nacional emitió el Comunicado Conjunto N°78 del 27 de junio de 2016, el cual agendaba para los días 26 y 27 de junio de 2016 a representantes de los pueblos indígenas, afrocolombianos, negros, raizales y palenqueras para escuchar sus recomendaciones, aportes y propuestas en el marco del punto 6 de la Agenda del Acuerdo General: Implementación, Verificación y Refrendación.

El Comunicado Conjunto N°78 del 27 de junio de 2016 reza lo siguiente:

Las delegaciones del Gobierno Nacional y las FARC-EP nos reunimos durante dos días con representantes de los pueblos y comunidades indígenas, afrocolombianas, negras, raizales y palenqueras, para escuchar sus recomendaciones, aportes y propuestas que servirán de insumo en el marco del punto seis de la Agenda del Acuerdo General “Implementación, Verificación y Refrendación”.

Durante la mañana del domingo, en la Mesa de Conversaciones recibimos a líderes y lideresas de los pueblos y comunidades indígenas, representados en la Organización Nacional Indígena de Colombia– ONIC, la Confederación Indígena Tayrona- CIT, Organización de los Pueblos Indígenas de la Amazonía – OPIAC, Organización Zonal Indígena del Putumayo –OZIP, el Cabildo Mayor de la Zona del Bajo Atrato CAMIZBA y Autoridades Tradicionales Indígenas de Colombia Gobierno Mayor.

En horas de la tarde, el encuentro fue con representantes de la Coordinación Nacional de Pueblos Indígenas de Colombia– CONPI, la Asociación de Cabildos Indígenas del Tolima- ACIT, el Consejo Regional Indígena de Arauca– CRIA, la Consejería de Autoridades del pueblo Wounaan- WOUNDEKO, el Consejo Regional Indígena Pueblo Nasa del Putumayo y el Cabildo Monaya Buinaima.

El día de hoy realizamos la sesión de la Mesa de Conversaciones con nueve representantes de organizaciones y expresiones organizativas de comunidades negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras: el Consejo Nacional de Paz Afrocolombiano– CONPA, la Asociación de Pequeños y Medianos Mineros del Chocó– ASOMICHOCÓ, las Comunidades Construyendo Paz desde el Territorio– CONPAZ, La Coordinación Nacional de Organizaciones y Comunidades Afrodescendientes- CONAFRO, Chao Racismo y Poder Ciudadano.

En estas reuniones, las delegaciones recibimos insumos para la construcción de un enfoque étnico diferencial que irradiará el punto 6 del Acuerdo General. Los participantes expresaron su respaldo al proceso de paz.

Los pueblos étnicos recibieron con beneplácito el Comunicado Conjunto N°78, debido que el documento referenció taxativamente a organizaciones que desde el inicio de las negociaciones exigían ser escuchados por las partes dialogantes en La Habana. 

Durante el proceso organizativo autónomo, el movimiento indígena no logró consenso unitario para participar en la audiencia del Comunicado Conjunto N°78, por lo que se decidió lo siguiente: 1. En la jornada de la mañana del dia 26 de junio de 2016, la Mesa de Conversaciones escucharía a las organizaciones filiales de ONIC; 2. Mientras que, en las horas de la tarde se escucharían a organizaciones no filiales de ONIC.

Por el lado del movimiento afrodescendiente, negro, raizal y palenquero se logró un consenso unitario delegando a sus 9 voceros y voceras: 1. Rodrigo Castillo; 2. Marino Córdoba; 3. Aidén Salgado; 4. Richard Moreno; 5. Diana Martínez; 6. Ariel Quinto; 7. Héctor Marino Carabalí; 8. Johana Caicedo; 9. Ray Charrupí. 



La negociación tripartita en la Mesa de Conversaciones entre las organizaciones étnicas, el Gobierno colombiano y las FARC-EP

Las audiencias originaron que las organizaciones étnicas participantes se convirtieran en el tercer actor negociador en la Mesa de Conversaciones, permitiendo la inclusión del Capítulo Étnico en el Acuerdo Final de Paz.

Aunque se había ganado legítimamente un espacio en las conversaciones, las organizaciones étnicas aún estaban a la espera de la conformación de la Mesa Técnica Étnica Permanente, la cual estaba acordada con las delegaciones de paz durante las audiencias suscitadas los días 26 y 27 de junio de 2016 en La Habana-Cuba.

La Mesa Técnica Étnica Permanente recogía las propuestas de las organizaciones y concertaría un texto para incorporar la perspectiva étnica en el Acuerdo Final de Paz, ahora bien, en detrimento con lo pactado el entonces presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, convocó un “cónclave” cuyo propósito era acelerar la firma del Acuerdo antes del 24 de agosto sin contar con las propuestas emanadas de la Mesa Técnica Étnica Permanente. 

La decisión de Juan Manuel Santos de acelerar la firma del Acuerdo generó en las organizaciones étnicas, tanto indígenas como afrocolombianos, negros, raizales y palenqueros, una alerta al unísono porque era la exclusión definitiva del Capítulo Étnico. Las organizaciones filiales a la ONIC se declararon en Asamblea Permanente y entraron en fase de revisión exhaustiva frente al relacionamiento con el Gobierno.

En medio del sombrío panorama, la Comisión Étnica para la Paz y la Defensa de los Derechos Territoriales solicitó al Gobierno un tiempo prudente de concertación para evitar la exclusión de los pueblos étnicos en el Acuerdo, “queremos ser reconocidos por haber aportado a este proceso de paz y a la construcción de la Nación”, (Tomado de ONIC, 2016).

Los pronunciamientos de las organizaciones étnicas y las peticiones constantes de la delegación de paz de las FARC-EP (lideradas por Jesús Santrich, Benkos Biojó y Victoria Sandino) de incluir la perspectiva étnica en el Acuerdo Final de Paz, condujo al presidente Santos a convocar a los representantes étnicos a La Habana el 23 de agosto de 2016 (día previo a la firma) para discutir y concertar la inclusión del Capítulo Étnico, sin embargo, la mayoría de los líderes arribaron el día de la firma del Acuerdo producto de los itinerarios con las aerolíneas.

A su llegada a La Habana, las organizaciones étnicas fueron recibidas por el Alto Comisionado para la Paz, Sr. Sergio Jaramillo, el jefe de la delegación de paz del Gobierno, Humberto de la Calle, y el delegado de paz de las FARC-EP, Pablo Catatumbo, donde procedieron a designar a los integrantes de la Mesa Técnica Étnica. En representación del Gobierno se delegó a Elena Ambrosí y Andree Viana; por el lado de las FARC-EP a Jesús Santrich, Benkos Biojó e Iván Márquez; mientras que las organizaciones étnicas designaron a Patricia Tobón, Alejandra Llanos, Rosario Rojas Mina, Rodrigo Castillo, Asdrúbal Plaza, Marino Córdoba, Richard Moreno, Luis Fernando Arias, Aida Quilcué, Daniel Garcés, Luz Mery Panche, entre otros.

  


Con la designación de los integrantes de la Mesa Técnica Étnica, los tres actores negociadores de paz se dio inicio a la construcción del Capítulo Étnico, discutiendo sus puntos sustanciales que tanto el Gobierno como las FARC-EP debían asumir, “tardamos como 40 minutos discutiendo el número de páginas que debería quedar en el Acuerdo. Recuerdo que la Dra. Ambrosí dijo, pues ya no discutamos más cuál es el número de páginas y empecemos a trabajar reglón por reglón qué es lo que es lo que puede asumir el gobierno, qué es lo que asume la FARC y qué es lo que ustedes pueden ceder”, (Moreno, 10 de mayo, 2019).

Por su parte, el vocero de comunidades construyendo paz en los territorios (Conpaz ) Rodrigo Castillo, explica que hasta ese momento lo  que en adelante seria  el Capítulo Étnico no contenía un texto que garantizara el seguimiento al Acuerdo con perspectiva étnica:

Recuerdo que, en medio de la discusión, Jesús Santrich propuso este texto: Se creará una Instancia Especial de Alto nivel con Pueblos Étnicos para el seguimiento de la implementación de los acuerdos, que se acordará entre el Gobierno Nacional, las FARC-EP y las organizaciones representativas de los Pueblos Étnicos. (2024)

Al culminar el proceso de negociación del Capítulo Étnico, desde el Gobierno Nacional llega la imposición de cerrar la discusión sin importar su contenido, en ese momento, el jefe de la delegación de paz de las FARC-EP, Iván Márquez, rechazó la petición aduciendo “no hay Acuerdo si no terminan los indios y los negros de meter lo suyo”. 

La Mesa Técnica Étnica avanzó en sus propuestas por la construcción de la paz en Colombia y sobre las 6:00 p.m. los tres actores negociadores llegaron a consenso, formalizando la inclusión del Capítulo Étnico en el Acuerdo Final de Paz.

 


 

 

Recomendaciones 

 El Estado (instituciones y cuerpo de funcionarios y funcionarias) debe prepararse para la paz, en su actitud, en sus discursos, en sus visiones, en sus lenguajes, en todas sus actuaciones. Debe propender por el reconocimiento de la diversidad étnica de la nación.

 Se insta al Gobierno Nacional a implementar el Capítulo Étnico de forma colaborativa con las autoridades de los pueblos étnicos desplegados en territorios.

 Es necesario avanzar en la revisión y ajuste de indicadores étnicos del Plan Marco de Implementación, existen indicadores implementados al 100% pero sin incidencia territorial. 

 Urge incorporar la perspectiva étnica diferenciada en los 16 Planes Sectoriales para la Reforma Rural Integral.

 Propiciar las máximas garantías de protección y seguridad a las comunidades étnicas.

 Promover la participación de las organizaciones étnicos en espacios de diálogos de paz que se adelanten con diferentes actores armados.

Referencias bibliográfica 

Comunicadoconjunto#73. https://www.google.com/search?q=comunicado+conjunto+%23+73&rlz=1C1ONGR_esCO1095CO1095&oq=COMUNICADO+&gs_lcrp=EgZjaHJv

Comunicado conjunto # 78. https://bapp.com.co/archivos/1.03.1680.pdf

 

“En el canasto están los pensamientos que nuestros abuelos y abuelas nos dejaron, en la ciudad no estamos manejando nuestro saber, porque no tenemos territorio, queremos manejarlo pero no podemos, por eso, estamos en la lucha de obtener nuestro territorio, para no perder nuestra cultura e identidad, porque eso le servirá a nuestros hijos e hijas, queremos transmitirle nuestro conocimiento, para practicar la cultura, requerimos territorio, el territorio lo necesitamos para recuperar todo lo que está en el canasto, el canasto ahorita está vacío, pero toca llenarlo otra vez.” Relato, Estefani Ramos, Mujer CENPAZ Pueblo Uitoto Amazonia. 




 La Coordinación Étnica Nacional de Paz CENPAZ, es una confluencia de autoridades, líderes/as y organizaciones Indígenas, Negras, Afrocolombianas, Raizales y Palenqueras, que defienden los derechos territoriales, humanos, étnicos y culturales. Surgimos en marco de la incidencia directa en la negociación del Acuerdo de Paz de 2016 como participes en la concertación y elaboración del Capítulo Étnico, como un tercer actor en la mesa en Cuba. En CENPAZ nos encontramos: la Coordinación Nacional de Pueblos Indígenas CONPI, la Coordinación Nacional de Comunidades y Organizaciones Afrocolombianas CONAFRO, la Asociación de Comunidades Construyendo Paz en Colombia CONPAZCOL, y la Federación de Pequeños y Medianos Mineros del Chocó - FEDEMICHOCÓ. CENPAZ es una de las plataformas de nivel nacional que conforma la Instancia Especial de Alto Nivel con Pueblos Étnicos (IEANPE) y la Comisión de Seguimiento, Impulso y Verificación a la Implementación del Acuerdo Final (CSIVI), máxima instancia para la implementación del Acuerdo de Paz de 2016. 

Con las nuevas negociaciones en curso, reconocemos que los pueblos en Colombia somos quizás en el continente y en el mundo uno de los mayores actores que conoce sobre como hacer PAZ desde una perspectiva amplia y ecosistémica. La hoy llamada Colombia en su larga noche de los de 500 años, ha estado sumergida por una guerra a la que hemos sobrevivido y enfrentado con dignidad los Pueblos Originarios, Indígenas y los Pueblos Negros y Cimarrones, Palenqueros y Raizales. Abundan las historias de los movimientos de liberación y lucha contra el invasor europeo de Tisquesusa y el Pueblo Muiska, de los Pijaos, la Cacica la Gaitana y los guerreros Caribe, así como de los Palenques de Benkos Biojó y Barule, y los primeros territorios libres del Pueblo Negro. Así mismo y esta documentado fuimos los indígenas, los negros y los campesinos los que derrotamos al invasor europeo en el movimiento de independencia hace 200 años. En tiempos de la república son bastiones de inspiración el Movimiento Indígena de Manuel Quintín Lame y los procesos de liberación de la madre tierra ante la estructura del latifundio colonial heredado. ¡Liberar la madre tierra para liberarlo todo!, aún se grita en los campos colombianos con las justas luchas de Quintín y de sus pueblos. 

También hemos enfrentando el Conflicto Armado Interno surgida con el asesinato de Jorge Eliercer Gaitán (1948), al que las élites llamaban despectivamente como “el indio” y hemos generado resistencias activas, alternativas de vida digna y procesos pacíficos y espirituales. Y estas luchas, solo por nombrar algunas. Aún con la intención de eliminarnos resistimos al genocidio y somos esperanza en movimiento. Así mismo, nuestros pueblos han sido protagonistas de los movimientos sociales y populares que en las últimas décadas han permitido hablar de cambio, poniendo agenda política y organizativa desde los territorios para la disputa por la construcción de paz, en uno de los países que ni siquiera en su nombre, Colombia, “la tierra de Colón”, ha dejado desde sus “élites” de pensarse desde el racismo, la discriminación y la desigualdad. De la lucha política de la Constitución de 1991 se conquisto el reconocimiento de los derechos colectivos de los pueblos sobre los territorios y el gobierno propio, que hoy ha resultado en que la titularidad, aunque no todavía en la gestión total dado las ausencia del Estado y la guerra, de al menos el 40% del territorio colombiano este en manos para su salvaguarda de los pueblos indígenas y negros. 

 ¿Y Dónde están esos territorios? La gran mayoría en la Amazonia, el Pacifico Biogeográfico y los Territorios Andinos de Alta Montaña, donde como guardianes milenarios de la biodiversidad natural, de los ecosistemas y de los saberes ancestrales hemos logrado dar batalla al sistema colonial, capitalista y patriarcal, que tiene un objetivo común: la destrucción de la naturaleza y con ella de los tejidos comunitarios hermanados de los seres mayores en este planeta: las Lagunas, las Montañas, y Los Mares con su espiritualidad femenina, el Jaguar, el Cóndor y todos los animales sagrados y plantas de conocimiento como el Tabaco, la Coca y el Ayahuasca, que el capitalismo y la mirada del blanco colonizador, quiere volver otra mercancía más y explotar y destruir. 

 Así que claro en Colombia, de donde sabemos hablar de Paz, entendemos que es con la naturaleza. Desde nuestros pueblos originarios hacemos el llamado a reconocer que en el orden de la biodiversidad, los seres humanos como nos lo ha enseñado la Ley de Origen y el Derecho Mayor llegamos de últimos a la creación con el mandato de proteger y cuidar la vida como principio de hermandad. A diferencia del blanco europeo que se quiso ver como centro del mundo e “ilustrado” y puso la naturaleza a sus pies, desde los territorios entendemos que la armonía con la naturaleza para la construcción de paz, solo será posible desde la horizontalidad y el rompimiento de las cadenas mentales y físicas que siguen afectando a nuestros pueblos y a la humanidad. 

 La lucha contra el capitalismo en que la que seguimos comprometidos desde nuestras espiritualidades no colonizadas, desde las Guardias Indígenas y Cimarronnas, desde el conocimiento y el saber propio, desde la agenda política para el país y el continente que soñamos sigue mas viva que nunca! Para finalizar llamar a la fuerza de las voces de las mujeres que caminan en CENPAZ para la humanidad, que ancestralmente siguen retumbando desde sus primeros pasos en estos territorios que habitamos, con los tambores y las quenas y los silbidos...

  “Sí, usted comadre, partera, cuidadora, gestora, guardiana, protectora, luz, vida... Este es un llamado, un grito conjunto que busca hacer eco, y por eso son palabras para el convite, la minga, la juntanza, y a partir de la cual.. Nos Requerimos... Nos Necesitamos ¿Para que la historia de 528 años de deshumanización sino para volvernos libertarias? ¿Para qué, sino para sabernos guardianas de los saberes que permiten a la vida ser vivida, ser, armoniosa, ser querida?” Declaración Encuentro de Mujeres CENPAZ.

 

(1) CENPAZ es una de las plataformas de nivel nacional que conforma la Instancia Especial de Alto Nivel con Pueblos Étnicos (IEANPE), surgida del Capítulo Étnico del Acuerdo de Paz de 2016, la cual tiene como mandato hacer seguimiento e impulso implementación de los acuerdos de paz, suscrito entre estado colombiano y las FARC-EP, y las funciones de actuar como Consultora, Representante e Interlocutora de primer orden de la Comisión de Seguimiento, Impulso y Verificación a la Implementación del Acuerdo Final (CSIVI), las entidades del Alto Gobierno de Colombia y los acompañantes internacionales a la implementación del Capítulo Acuerdo de Paz en sus 6 Puntos.

MKRdezign

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

Con tecnología de Blogger.
Javascript DisablePlease Enable Javascript To See All Widget